
By Mike Devine, Adams Magnetic Products
Mar 20, 2026
Los campos magnéticos son invisibles, por esta razón los imanes permanentes no siempre se comprenden bien, ni siquiera cuando se trata de equipos de ingeniería altamente capacitados. Según nuestra experiencia, los problemas más comunes en el rubro de la magnética no se deben al imán en sí, sino a las suposiciones que se hacen sobre este: lo que significa “fuerte”; cómo se debe medir el rendimiento; cómo afectan las condiciones ambientales al material y cómo interpretar los resultados de las inspecciones.
Para los fabricantes, estas suposiciones conllevan consecuencias empresariales importantes. Un imán que no cumple con las expectativas puede ser la causa por la que se deba rediseñar el producto y puede provocar exposición a la garantía, retrasos en la producción o el rechazo de envíos. Cuando los ingenieros, los compradores y los proveedores se encuentran en diferentes ubicaciones (o en distintas partes del mundo), el riesgo de problemas de comunicación es mayor. Ahí es donde los estándares de ASTM International dejan de ser meras referencias técnicas para convertirse en herramientas de armonización, uniformidad y velocidad.
Los estándares ASTM ayudan a Adams Magnetic Products y a sus clientes a hablar el mismo idioma, a verificar el rendimiento con confianza y reducir la incertidumbre costosa en las aplicaciones de los imanes permanentes y los ensamblajes magnéticos.
Los imanes permanentes parecen engañosamente simples. Vienen en una variedad de materiales y grados, pueden estar revestidos o no y se les puede dar diferentes formas que van desde bloques básicos hasta ensamblajes complejos. Sin embargo, su rendimiento no solo depende del tamaño y el grado.
Los imanes pueden funcionar en aplicaciones tan variadas como la automatización industrial, el control del movimiento, los productos de consumo, los equipos de petróleo y gas, y los dispositivos médicos con diferentes cargas, temperaturas, niveles de humedad, perfiles de vibración y requisitos de ciclo de vida. Incluso cuando el material magnético es correcto, el rendimiento puede variar en función de los espacios de aire, los materiales de contacto, las condiciones de la superficie, la alineación de los dispositivos y otros factores que pueden no ser obvios en un plano.
Esto es precisamente por lo que los estándares son importantes. Cuando los requisitos son imprecisos, se pierde tiempo tratando de interpretarlos. Cuando los requisitos están claros, los equipos avanzan más rápido y el riesgo de tener que rehacer el trabajo disminuye.
Los estándares ASTM sobre los materiales de los imanes permanentes proporcionan una base para definir y verificar las características mínimas de rendimiento. En Adams, estos estándares nos ayudan a armonizar las expectativas entre los equipos de ingeniería, calidad y compras al brindar criterios repetibles para los materiales que adquirimos, probamos y suministramos.
El comité de propiedades magnéticas (A06) ha establecido cuatro estándares clave sobre los materiales de los imanes permanentes que respaldan este trabajo:
En términos empresariales, lo que aportan estos estándares es claridad. Permiten que los proveedores, los equipos internos y los grupos de inspección externos cuenten con definiciones de grado magnético y expectativas de rendimiento uniformes. La uniformidad reduce los debates sobre las especificaciones que pueden paralizar los proyectos y mejora la confianza de que los proveedores cumplan con los mismos requisitos básicos.
En Adams, incluir los estándares ASTM sobre los materiales en la documentación interna y en las comunicaciones con los clientes nos ayuda a minimizar la ambigüedad y centrar la atención en lo que corresponde: el diseño de soluciones magnéticas que cumplan con los requisitos funcionales de sus aplicaciones prácticas.
En un caso anonimizado, un cliente solicitó un imán basándose únicamente en el producto energético (MGOe). Cuando Adams revisó el pedido con más detalle, quedó claro que la especificación del material no se ajustaba para el requisito indicado. Se envió una muestra para su evaluación y las pruebas revelaron que la muestra no coincidía ni con el rendimiento solicitado ni con la especificación documentada.
En lugar de intentar una sustitución directa, Adams modeló el circuito magnético para determinar el campo magnético real requerido en el punto de uso. A continuación, se seleccionó y se documentó una especificación de ASTM apropiada para el material de imanes permanentes como requisito aplicable en lo sucesivo. El resultado fue un estándar claro y repetible que garantizó un rendimiento uniforme de los imanes, no solo para la producción actual, sino también para los próximos años. Al fijar una especificación ASTM para el diseño, ambas partes pudieron confiar en que se proporcionaría el mismo imán durante todo el ciclo de vida del producto.
Incluso con especificaciones claras, las pruebas y la verificación son esenciales, especialmente para las aplicaciones en las que el rendimiento debe probarse, y no darse por sentado. ASTM proporciona métodos de prueba estandarizados que respaldan la garantía de la calidad y permiten hacer comparaciones significativas entre los sistemas de medición.
En sus procesos, Adams se basa en los métodos de ASTM para verificar propiedades magnéticas clave y lograr una inspección repetible, por ejemplo:
Estos estándares respaldan un objetivo empresarial fundamental: reducir las sorpresas. Cuando el rendimiento se verifica con un método reconocido, se fortalece la cadena de suministro permitiendo que los clientes y los proveedores comparen los resultados de manera más confiable. También mejora la eficacia del control de calidad interno, favorece la trazabilidad y reduce el tiempo dedicado a conciliar mediciones contradictorias.
Desde la perspectiva del cliente, estos estándares ayudan a responder preguntas prácticas: “¿Cumple este imán con el rendimiento previsto?” “¿Estamos midiendo lo mismo?” “¿Se pueden repetir los resultados?” Cuanto más uniforme sea la respuesta a esas preguntas, más rápido pasarán los proyectos del prototipo a la producción.
Un área en la que la estandarización tiene repercusiones empresariales particularmente directas es la de las pruebas de fuerza de tracción para las aplicaciones de retención. La fuerza de tracción suele utilizarse como una métrica de aceptación clave para los ensamblajes magnéticos y los dispositivos de sujeción. Sin embargo, también es una de las medidas más variables del magnetismo.
La fuerza de tracción puede cambiar significativamente según la configuración y las condiciones de la prueba, como el acabado de la superficie, el espacio de aire, la alineación del imán, la rigidez de los dispositivos de sujeción, la velocidad de la prueba y hasta el material y el grosor del acero utilizado como superficie de contacto. No es raro que dos laboratorios prueben el mismo ensamblaje e informen diferentes valores de tracción, cada cual convencido de que sus resultados son correctos.
Esta variabilidad tiene consecuencias reales. Cuando los resultados de la fuerza de tracción difieren, esto puede causar el rechazo de envíos, retrasos de producción y debates prolongados sobre si una pieza es “buena” o “mala”. También puede obligar a hacer rediseños innecesarios y pruebas adicionales, lo que aumenta los costos sin agregar valor.
Actualmente, el comité de propiedades magnéticas está trabajando para desarrollar una guía para las pruebas de tracción magnética que aclare las mejores prácticas y reduzca la variabilidad. Desde una perspectiva empresarial, este trabajo es fundamental. Una mejor orientación mejora la repetibilidad, permite contar con criterios de aceptación más claros y reduce los conflictos. Para fabricantes como Adams, crea una vía para armonizar la realización de pruebas en las instalaciones de los clientes, los proveedores y los laboratorios externos.
La estandarización en este ámbito no consiste en cambiar el diseño del producto, sino en mejorar la toma de decisiones. Cuando las pruebas son más uniformes, las cadenas de suministro se vuelven más resilientes y los proyectos avanzan más rápido.
Consideramos que los estándares ASTM son una fuerza multiplicadora. Ayudan a establecer expectativas compartidas que reducen la necesidad de reinvención de un proyecto a otro. También promueven la colaboración práctica entre los equipos de ingeniería, calidad, compras y proveedores.
En Adams Magnetic Products, la participación de ASTM refuerza nuestra misión: suministrar productos y ensamblajes magnéticos que funcionen de manera confiable en el campo. Los estándares nos brindan una base estable para seleccionar y verificar los materiales, al tiempo que permiten que nuestros equipos de ingeniería se centren en el verdadero valor agregado: crear soluciones que se integren perfectamente en los sistemas de nuestros clientes.
Cuando los estándares ASTM se utilizan seriamente, respaldan los resultados empresariales que importan: menores riesgo, menos conflictos, más repetibilidad y ciclos de desarrollo más rápidos. En un mundo en el que la velocidad y la confiabilidad son ventajas competitivas, los estándares ayudan para que ambas sean posibles.●
Mike Devine es director de tecnología de Adams Magnetic Products, LLC.
Sede central: Elmhurst, IL, EE. UU.
Sitio web de la empresa: adamsmagnetic.com
Descripción: Adams Magnetic Products diseña y fabrica imanes permanentes y ensamblajes magnéticos y ayuda a los fabricantes de equipos originales (OEM) a mejorar el rendimiento y la confiabilidad mediante información especializada sobre materiales, pruebas y verificación basada en estándares.
Zona comercial: Internacional con enfoque en América del Norte.
March / April 2026