
By Andrew G. Kireta Jr.
Jan 12, 2026
En la edición de septiembre del podcast Standards Impact, nuestro buen amigo Joe Sinicrope, al hablar sobre cómo ASTM International, nuestros comités técnicos y nuestros miembros pueden garantizar mejor el éxito a largo plazo de la sociedad, nos instó a crear siempre una “cultura de contribución”. Aunque se refería específicamente a la participación de los miembros estudiantes, al crecimiento de los capítulos estudiantiles y al empoderamiento de los nuevos profesionales, creo que esto se aplica por igual a todos nuestros miembros, independientemente de su estructura o grupo demográfico. Nuestro éxito radica, y lo seguirá haciendo, en nuestra capacidad colectiva para aceptar a aquellos que nos obligan a cuestionar el statu quo, a buscar la innovación y el progreso, y a desafiar creencias arraigadas. Nuestra fortaleza radica en nuestra agilidad para desarrollar nuevos estándares y servicios, y en adaptar los de larga data para satisfacer las necesidades y los conocimientos de hoy.
Para ello, debemos aprender a pensar como niños otra vez. Abordar cada situación e interacción como una oportunidad de aprendizaje, con una mente abierta a nuevas ideas, nuevas aventuras, nuevas oportunidades y nuevos desafíos. Solo entonces debemos aplicar lo que sabemos, lo que hemos experimentado y hemos aprendido. Si podemos hacerlo bien y de manera constante no solo creceremos nosotros, sino que también empoderaremos a otros para que se involucren, contribuyan y crezcan.
El artículo sobre seguridad en los parques infantiles nos recuerda todo el proceso, la planificación y la estandarización que conlleva crear un espacio para que los niños aprendan y crezcan (y quemen el exceso de energía juvenil) al mismo tiempo que nos enseña a reducir al mínimo los riesgos de lesiones graves. Las rodillas peladas son experiencias de aprendizaje; las conmocione cerebrales, no tanto.
Tuve el privilegio de asistir a la reunión del comité sobre Juegos mecánicos y dispositivos de parques de diversiones (F24) en octubre, donde pude ver a los miembros debatir sobre los riesgos y la mitigación de riesgos en escenarios mucho más complejos en el diseño y funcionamiento de los juegos mecánicos y dispositivos de parques de diversiones con la intención de sacar a relucir de forma segura al niño que todos llevamos dentro. Y lo que es más importante, participé en varias sesiones con el grupo de estudiantes miembros consolidado del F24. Con cerca de 50 estudiantes de 22 facultades diferentes, no solo pude prestar atención a la forma en que participaban activamente del desarrollo de estándares, sino que también pude interactuar con ellos en sesiones para ayudarlos a seguir carreras profesionales en el sector y motivar su compromiso con los estándares en el largo plazo. Una cultura de contribución en acción.
No obstante, no debemos confundir pensar como niños con actuar como niños. Todos tenemos la responsabilidad ante nosotros mismos, nuestros compañeros y la ASTM de trabajar juntos para desarrollar y ofrecer estándares técnicos y servicios de alta calidad que contribuyan a que nuestro mundo funcione mejor, en casi todos los ámbitos de la vida. Al igual que los juegos mecánicos de los parques de diversiones y los equipos y las superficies de los parques infantiles, también tenemos un estándar para eso. Se encuentra en el Apéndice B del Reglamento de ASTM que rige los Comités Técnicos. En resumen, todos tenemos la responsabilidad de:
Si todos recordamos esto y abordamos el proceso de desarrollo de estándares consensuado con intención positiva, no tendremos problemas de crear una cultura de contribución tanto para los miembros antiguos como para los nuevos.
Andrew G. Kireta Jr.
Presidente de ASTM International
November / December 2025