
Mar 20, 2026
Cada día y prácticamente en todo momento tomamos decisiones conscientes e inconscientes sobre la mitigación del riesgo. ¿Es seguro cruzar la calle por aquí? ¿Debería decir esto en un correo electrónico? ¿Es real esta fecha de caducidad? Incluso al considerar una oportunidad, simultáneamente evaluamos el riesgo. ¿Qué pasa si no me gusta este nuevo trabajo?
Hay un meme que circula con frecuencia que siempre me parece divertido porque es cierto. ¿Cuántos de nosotros pensamos que las arenas movedizas iban a ser un riesgo mayor en nuestra vida de lo que resultaron ser? ¿Para cuántos otros riesgos nos preparamos cuando éramos niños y al final representaron un riesgo menor del que imaginábamos? Es probable que para algunos de ellos, como las arenas movedizas, esto se deba a que captaron nuestra imaginación y se amplificaron en nuestra mente, pero nunca fueron riesgos verdaderamente generalizados. Sin embargo, la mayoría probablemente fue un riesgo real que alguien, en los años transcurridos desde entonces, dedicó mucho tiempo y esfuerzo a mitigar.
“Detente, déjate caer y échate a rodar” (el mismo meme). Apuesto que usted pensó que en su vida diaria usaría esas instrucciones más de lo que lo ha hecho. ¿Se han vuelto los incendios más seguros? No, pero las soluciones para los muchos riesgos de lesiones personales causadas por el fuego han avanzado y lo siguen haciendo. Prendas de vestir y ropa de cama resistentes al fuego, mejor equipo de protección personal, materiales y métodos de construcción más resistentes al fuego, contenedores de gasolina supresores de chispas: la lista continúa. Todas estas soluciones y productos de mitigación de riesgos son posibles gracias a los estándares. Me atrevería a decir que ni siquiera nos damos cuenta de que la mayoría de los miles de riesgos físicos a los que nos enfrentamos todos los días realmente es un riesgo, porque la infraestructura invisible de los estándares mitiga el riesgo sin que tengamos que pensar en ello.
Como leerá en los artículos, el tema de este número de Standardization News es “la reducción de riesgos”, un aspecto fundamental del trabajo que realizamos en la comunidad de desarrollo de estándares, aunque con una amplia variedad de enfoques posibles.
He oído decir que “la forma en que tratamos a los ancianos dice mucho sobre quiénes somos como personas”. Creo que eso probablemente se aplica a la forma en que nos tratamos colectivamente, pero comparto la idea de que somos mejores personas cuando apoyamos a los más vulnerables.
En nuestro mundo, un mundo de métodos de prueba, especificaciones de rendimiento, prácticas, guías, clasificación y terminología, trabajamos para proteger a los más vulnerables mediante el desarrollo de estándares que tienen como objetivo reducir el riesgo y proteger a la gente. Ya sea mediante el desarrollo de estándares para preservar la seguridad de los bebés, como juguetes, colchones para cunas y sistemas antivuelco, o de estándares para las personas mayores, como barandillas para la cama o implantes médicos, el objetivo principal es reducir el riesgo de manera tangible.
Sin embargo, como señalé, la reducción del riesgo se puede abordar de diversas maneras. Aunque no son tan tangibles como el ejemplo anterior, los estándares pueden desempeñar un papel considerable en la gestión de riesgos a nivel empresarial (y a menudo lo hacen). Los estándares desempeñan una función clave en la reducción del riesgo financiero de las organizaciones mediante herramientas como la gestión de activos o las políticas de resiliencia.
Desde el punto de vista organizacional, la reducción del riesgo me hace pensar en el camino que ASTM ha transitado los últimos años para desarrollar y mejorar una estrategia empresarial más formal que tenga como objetivo armonizar nuestro proceso de toma de decisiones con nuestra misión y nuestros objetivos principales. Cuando esté en funcionamiento, confiamos en que este marco nos ayudará a reducir el riesgo al garantizar que los emprendimientos existentes reciban el apoyo adecuado y que los emprendimientos posibles se evalúen en función de sus beneficios para el éxito de nuestra organización. Aún no estamos listos para implementarlo de manera generalizada, pero brindaremos más información al respecto en los próximos meses.
En conjunto, los artículos de este número (junto con la información importante consignada en las secciones Actualización y Divulgación) destacan que la reducción del riesgo ocupa un lugar central en el desarrollo de estándares. Ya sea que el impacto sea físico, tangible o estratégico, los estándares ayudan a volcar los valores compartidos en aplicaciones prácticas que protegen a las personas y fortalecen a las organizaciones.
Andrew G. Kireta Jr.
Presidente de ASTM International
March / April 2026