Normas: el enfoque Boeing
Entrevista a Laura Hitchcock
Laura Hitchcock, especialista senior en normas, gerente de proyectos externos sobre normas en Boeing y con décadas de experiencia en el sector, detalla el enfoque estratégico de la empresa para desarrollar y utilizar normas.
¿Cuál es el enfoque de la normalización en The Boeing Company?
Desde hace mucho tiempo la empresa Boeing considera que la normalización es un elemento clave en sus estrategias de negocios y que las normas son herramientas esenciales. Nuestra política corporativa establece específicamente el objetivo de "promover la normalización de nuestros productos, procesos, sistemas e información, con el fin de permitir el mejor uso de los activos de nuestra empresa, lograr una distribución flexible del trabajo y maximizar el valor para el cliente". La política indica también que: "Con este propósito, Boeing empleará normas que abarquen a toda la empresa, incluidas las normas industriales."
Estar involucrado con las normas en Boeing significa trabajar para capturar y comunicar el conocimiento técnico necesario para producir productos aeroespaciales excepcionales. Para nuestros profesionales en normas, esto significa:
- Proporcionar una infraestructura para coordinar y establecer un grupo único de requisitos normativos en Boeing;
- Asegurar un vínculo entre nuestras actividades con normas y nuestras estrategias tecnológicas y de negocios;
- Garantizar que nuestros requerimientos técnicos sean atendidos por las normas que ayudamos a desarrollar;
- Impulsar el conocimiento técnico y las relaciones ganadas mediante la participación en las actividades relacionadas con normas y
- Promocionar a Boeing y a nuestros expertos técnicos como líderes en el espacio aéreo y en la comunidad de normas.
¿Cuál es la estructura y función de la organización normativa interna de Boeing?
Podría decirse que Boeing tiene el programa corporativo de normas de mayor envergadura en el mundo, con más de 110.000 normas creadas, gestionadas y distribuidas a través de un sistema en línea.
Cerca de 170 empleados forman el grupo de normas corporativas conocido como Product Standards Office. Este grupo incluye ingenieros en normas, especialistas en normas, personal de sistemas y gerentes de proyecto que son responsables del desarrollo, mantenimiento y distribución de las normas internas corporativas de Boeing. Es como contar con una gran organización de elaboración de normas dentro de la empresa.
Además de nuestros profesionales dedicados a las normas a tiempo completo, tenemos cientos de ingenieros en normas y colaboradores a tiempo parcial. Son expertos técnicos de nuestras unidades de negocios, que, además de sus tareas diarias, son responsables del contenido de las normas Boeing. Estos guardianes de las normas, o ingenieros clave, tienen la responsabilidad de trabajar con sus contrapartes para crear y mantener esta montaña de datos técnicos. Estos expertos deben estar al tanto de las cuestiones técnicas relativas a sus áreas de especialidad, entender los motivos comerciales detrás de sus normas, comprender de qué manera se utilizarán las normas en las que están trabajando y saber cómo las normas respaldarán la calidad y la seguridad, regirán la compra o respaldarán la certificación de un producto por parte de organismos reguladores como la Administración Federal de la Aviación de los EE. UU (FAA por sus siglas en inglés).
¿De qué manera interactúa Boeing con las organizaciones de desarrollo de normas?
Boeing, además del uso de las normas internas, es quizás uno de los mayores consumidores corporativos de normas externas. Utilizamos normas de más de 120 organizaciones diferentes fuera de Boeing. Entre ellas hay especificaciones y normas de agencias de gobierno, sociedades industriales y de profesionales, consorcios y organizaciones internacionales. Estas normas cubren casi todas las tecnologías y procesos involucrados en el mantenimiento de nuestra infraestructura y en las capacidades de fabricación así como la definición de producto de nuestras aeronaves.
El Grupo de Gestión de normas externas de Boeing, ubicado junto a nuestra Product Standards Office corporativa, estima que más de 800 ingenieros y expertos técnicos de Boeing participan en más de 425 comités externos para desarrollar normas que utiliza Boeing. Muchos de ellos son los mismo técnicos o expertos responsables de las normas internas de Boeing dentro de los mismos ámbitos de la tecnología. Y al igual que con las normas internas, hay mucho más personal de Boeing involucrado indirectamente en la revisión de esos proyectos de normas. Este trabajo representa para la empresa una inversión significativa pero necesaria.
Este grupo de normas también es responsable de las estrategias para la compañía y de las políticas relacionadas con normas externas. Esta función es mi responsabilidad. Desarrollamos posiciones de Boeing con respecto a temas relacionados con el gobierno de las organizaciones de fijación de normas clave. Colaboramos con otros participantes de la industria en objetivos referidos a política y gobierno. También trabajamos con redactores de políticas del gobierno, legisladores, funcionarios de compras, académicos, comités de expertos y otra entidades con influencia en cuestiones relacionadas con normas. Mis colegas y yo colaboramos internamente con todas nuestras unidades de negocios y sectores tecnológicos para garantizar que nuestras políticas y posiciones referidas a las normas respalden las necesidades técnicas y comerciales de Boeing. Actuamos como líderes a nivel de gobierno en organizaciones de fijación de normas clave, y representamos a Boeing en conferencias, en asociaciones comerciales importantes y en discusiones sobre políticas con organizaciones normalizadoras.
Los que estamos involucrados con las normas en Boeing trabajamos para asegurarnos que las normas externas, utilizadas en conjunto con nuestras normas internas, aseguren que contamos con los productos de mayor fiabilidad y calidad. La certificación y aceptación de nuestros productos está basada en gran medida en estas normas; su operación continua segura depende de estas normas. Por estos motivos, hemos construido un sistema de normas sólido para toda la compañía, con el fin de garantizar la integridad y adecuación de estos datos, ya sea que se desarrollen dentro de la empresa o a través de una organización normalizadora externa.
¿Qué diferencia marcan las normas para Boeing y su negocio?
Boeing cree firmemente en los beneficios de las normas y la normalización; la empresa ha estado creando normas desde sus inicios en 1916. Para Boeing, las normas proporcionan el lenguaje oficial de la precisión, la calidad y el desempeño técnico. Las normas son la mayor fuente única de datos técnicos utilizados para el diseño y construcción de nuestros productos, son vitales para alcanzar nuestros objetivos de lograr sistemas de diseño y producción eficaces y eficientes, así como la integración de sistemas complejos de gran escala.
Las características, fabricación, prueba y operación de cada producto Boeing están cubiertas por un grupo amplio de normas, desde las partes y materiales más básicos hasta las normas globales que rigen los requerimientos y expectativas de salud, seguridad, medio ambiente y calidad.
Cuando Boeing necesita una norma, tenemos la opción de desarrollarla internamente o de recurrir a una organización externa para colaborar con el resto de la industria con una solución normativa. Tomamos la decisión de acuerdo a la naturaleza de los derechos de propiedad de la tecnología, su dinamismo y a si tiene mayor sentido comercial controlar nosotros mismos la norma o si es mejor trabajar para definir el resto de la industria. A menudo, después de trabajar en una norma de Boeing durante un tiempo, optamos por llevarla al exterior como base para una norma industrial. Pero la información fluye siempre en ambos sentidos, nuestras normas internas hacen referencia a normas externas y los datos de nuestras normas internas llegan al resto de la industria. Trabajamos constantemente para garantizar el equilibrio entre lo interno y lo externo, para obtener el mejor sentido comercial para nuestros productos y nuestros clientes.
El embalaje comercial es una ejemplo del modo en que Boeing utiliza las normas. Boeing recibe millones de partes de proveedores de todo el mundo para agregar a sus aviones. El modo en que se embalan estas partes para su envío resulta crítico para garantizar que no se dañen durante el viaje, es vital que todos y cada uno de los trabajos de embalaje sean un éxito.
Tenemos un equipo técnico de embalaje para toda la empresa que está formado por expertos que tratan las cuestiones de empaque, envío y almacenamiento de partes y materiales. A través de los años los expertos han desarrollado normas de embalaje internas cuyo cumplimiento exigimos a nuestros proveedores. Boeing recientemente tomó sus requerimientos internos y los presentó al subcomité D10.18 de ASTM sobre Embalajes diversos, parte del Comité D10 sobre Embalaje. Muchos de ellos se agregaron a la revisión más reciente de la ASTM D3951, Práctica para el embalaje comercial. Al trabajar con ASTM International, pudimos ayudar a salvar las diferencias entre nuestras mejores prácticas verificadas y aquellas incluidas en una norma de alcance industrial general. Mediante la mejora y alineación de la norma industrial utilizada por los ingenieros de embalaje con nuestras necesidades, ayudamos a mantener la competitividad de nuestra empresa y facilitamos el trabajo a nuestros proveedores.
¿Qué función cumplen las normas en el negocio de Boeing globalmente? ¿Con qué situaciones se encuentra Boeing en los diferentes mercados?
Debido a la importancia de las normas aeroespaciales para la certificación global, venta y operación segura de aeronaves, la industria aeroespacial trabaja de manera cooperativa en diversos grupos para desarrollarlas. Si bien Boeing posee muchas normas que son propiedad de la empresa, una vez que se decide utilizar una norma externa para un negocio en particular, el objetivo es lograr una norma con el mayor uso y aceptación posibles en toda la industria.
Muchos países aceptan el Código de reglamentos federales de los EE. UU. como código nacional y los Reglamentos Federales de Aviación (FAR por sus siglas en inglés) indicados por las FAA, que contienen requerimientos reglamentarios específicos para aeronaves. Sin embargo, en algunos países, existen reglamentos y requerimientos que deben tenerse en cuenta al momento de certificar una aeronave para su exportación. Cuando las agencias reglamentarias tal como la European Aviation Safety Agency (Agencia Europea de Seguridad Aérea) aceptan las mismas normas que la FAA para cumplir los requerimientos, la certificación se torna mucho más sencilla.
Cuando existen conflictos entre las normas nacionales o regionales aumentan los costos de certificación, se reduce la cantidad de proveedores disponibles y se elevan los costos de los materiales y las partes. De modo similar, los múltiples esquemas de certificación y evaluación de la conformidad aumenta el costo pero agregan poco valor. Boeing colaboró en la formación del International Aerospace Quality Group (Grupo Internacional de Calidad Aeroespacial), que gestiona las normas utilizadas por toda la industria y que ha logrado reducir los costos mundiales para sus miembros.
También alentamos activamente a todos los grupos de interés dentro del sector aeroespacial a resistirse a crear infraestructuras de normas duplicadas y a aumentar su participación en grupos existentes que cumplan con los criterios de desarrollo de normas de la Organización Internacional del Comercio. Boeing ha formado parte de una industria que, hasta el momento, ha tenido poca competencia de otras empresas por el mercado mundial. La mayor parte se ubicó en América del Norte y en Europa, pero esto está cambiando, ya que Rusia, Canadá, Brasil, China y Japón están actualizando o comenzando a desarrollar aeronaves comerciales.
Otro tema relacionado con las normas que Boeing debe enfrentar es la enorme tarea de controlar los cambios en las políticas basadas en normas en todo el mundo y responder a ellos. Cada sector de la industria tiene diferentes modelos de negocios, procesos de producción y ciclos de vida útil de los productos y por lo tanto, tiene diferentes necesidades con respecto a las normas. Algunas industrias tienen tiempos de desarrollo del producto inferiores a 18 meses y ciclos de vida útil del producto de tres años o menos. El sector aeroespacial puede tener tiempos de desarrollo de productos de hasta 10 años y nuestros productos pueden operar durante más de 50 años. Además, las diversas industrias tienen diferentes requerimientos reglamentarios, de seguridad y de certificación que pueden exigir diferentes modelos de normalización. Boeing debe mantenerse alerta con respecto a las políticas de normas nacionales o regionales que puedan limitar su selección de la norma o modelos de normas más apropiados a aquellos más apropiados para otra industria. El riesgo para la seguridad pública y la calidad del producto es demasiado grande como para permitir que nuestras normas industriales sufran con los cambios de política amplios promovidos por otras industrias o para que nuestra empresa se vea impedida de utilizar los mejores datos técnicos, sin perjuicio de la organización que los hubiera desarrollado.
¿De qué manera se complementa el trabajo de las diferentes organizaciones en las que participan, tal como ASTM, el Institute for Electrical and Electronics Engineers (Instituto de Ingenieros en Electricidad y Electrónica), SAE International (ex Society of Automotive Engineers)? ¿Cuál es el valor del trabajo de cada grupo?
Boeing depende de las normas externas de muchos desarrolladores y las elige según su mérito técnico y según cuál se adapte mejor a la necesidad de diseño o fabricación. Todas las partes, materiales y sistemas diferentes definidos por estas normas trabajan en conjunto en esa maravilla de la ingeniería que llamamos avión. A menudo las conexiones entre las normas también son estrechas. Una norma SAE para una parte menciona un material definido por una norma ASTM. Una norma de la Aerospace Industries Association para un bulón cita una norma para un material de revestimiento de SAE. Una norma para un interruptor de especificación militar (Mil-Spec) deriva a nuestros usuarios a una norma de prueba de instalación de IEEE. Las normas de SAE, Mil-Spec e IEEE se nombran en nuestros dibujos y se agregan en los datos de definición de nuestros productos según la Y14.5 de la American Society of Mechanical Engineers ( Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos). Puede establecerse, literalmente, una cadena entre miles de normas de diferentes organizaciones que deben trabajar todas en conjunto.
Muy pocas normas son autónomas, y ninguna organización de desarrollo de normas es una isla. Un estudio de Boeing determinó que más del 95% de nuestras normas internas hacen referencia a al menos una norma externa; todas forman parte de esta vasta red entrelazada de datos técnicos de la que dependemos para el diseño, fabricación y operación de los productos. Mientras que alrededor del 80% de nuestras normas externas provienen de solo 15 organizaciones, y proporcionalmente gastamos más recursos trabajando con estas organizaciones, no podemos ignorar al resto. Tenemos casos en los que utilizamos solo dos o tres normas de una organización, pero esas pocas normas resultan tan críticas para nuestro negocio que participamos activamente ayudando a desarrollarlas.
Resulta demasiado simplista concebir a los desarrolladores de normas como meros "proveedores" de datos técnicos. Una vez que Boeing ha seleccionado una norma para definir un repuesto, un material, un proceso y una prueba de ingeniería, etc., pasa a ser parte de los datos necesarios para construir y mantener esa aeronave durante toda su vida útil (50 años o más). Nuestros expertos especialistas deben asegurarse constantemente que las normas sigan funcionando con respecto a todas las otras normas. Nuestras interacciones con nuestros propios desarrolladores de normas son críticas también y demasiado interdependientes como para ser tratadas como simples transacciones. Estas son relaciones-asociaciones que resultan necesarias para todos los aspectos de nuestro negocio.
Laura E. Hitchcock es la especialista senior en normas y gerente de proyectos corporativos para la gestión, estrategia y política de normas externas en The Boeing Company, Seattle, Washington. En este puesto, Laura se centra en la gestión de la normalización estratégica de políticas y procesos en el ámbito de las normas nacionales e internacionales en apoyo de las normas aeroespaciales. Hitchcock cuenta con más de 30 años de experiencia en normas. Se unió al Departamento de normas de ingeniería corporativas de Boeing en 1985 y asumió su función actual en 1993. Fue miembro del Consejo Directivo de ASTM y del Institute of Electrical and Electronics Engineers (Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos) y actualmente se desempeña en el Consejo Directivo de la American Society of Mechanical Engineers (ASME, Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos), el Center for Global Standards (Centro para normas globales) y el American National Standards Institute (Instituto nacional estadounidense de normas), en donde es vicepresidente. Además, Hitchcock es miembro del consejo directivo de SAE International, miembro del Consejo de normas técnicas de SAE y presidente del Consejo aeroespacial de SAE (ente que rige el mayor programa de normas aeroespaciales en el mundo).