El camino a la recuperación
La normas brindan una senda desde el inicio
Nueve días después de firmar la American Recovery and Reinvestment Act (Ley de Recuperación y Reinversión de Estados Unidos), el presidente Obama presentó su pedido de presupuesto para el ejercicio 2010 que ascendió a alrededor de $3.6 billones. El documento publicado el 26 de febrero hace muchas referencias a inversiones en ciencia y tecnología. Por ejemplo, la National Science Foundation (Fundación Nacional de la Ciencia) recibirá $3,000 millones para investigación mientras que hay $1,900 millones destinados al Departamento de Energía de los EE.UU., para investigación básica en ciencias físicas y mejoras en sus laboratorios e instalaciones científicas. $400 millones es el monto anticipado para la creación de la Advanced Research Project Agency — Energy (Agencia de proyectos de investigación avanzada - Energía), que respaldará la investigación de alto riesgo y alta rentabilidad en fuentes de energía y eficiencia energética. El National Institute of Standards and Technology (Instituto Nacional de Normas y Tecnología, NIST por sus siglas en inglés) recibiría fondos por $610 millones. El NIST utilizará estos fondos para la investigación en laboratorios, subsidios competitivos, becas de investigación y equipos e insumos para la investigación y medición avanzadas, más $20 millones que serán transferidos desde el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos para investigación relacionada con las normas que respalden la seguridad e interoperabilidad de los registros médicos electrónicos, una de las muchas áreas en este presupuesto que tienen un impacto en potencia sobre las actividades de la ASTM International. Por supuesto, todavía está por delante el proceso del presupuesto y las cifras sin duda cambiarán, pero es casi seguro que en la versión final, las inversiones en ciencia y tecnología será sustanciales.
Esto es bueno; pero hagamos un análisis. La investigación por sí sola no nos llevará a la recuperación.
En la edición de julio/agosto 2008 de SN, mi columna "Plain Talk" se centró en las normas y la innovación. A continuación cito una parte:
"La normalización y la innovación están vinculadas más estrechamente porque la tecnología ya no es lo que solía ser, y por primera vez en la larga historia de la normalización, la investigación y el desarrollo tienen su lugar en el proceso. Esto es diferente a lo que solía ser, cuando se consideraba que la I&D y la normalización eran actividades consecutivas”.
La normalización es un componente del proceso.
En las semanas venideras, habrá testimonios ante los comités del congreso que respaldarán el presupuesto propuesto por el presidente. Las agencias gubernamentales municipales, estatales y locales recibirán miles de solicitudes de subsidios y becas. Con el entusiasmo y la esperanza del momento, las universidades, sociedades, instituciones y las personas se presentarán con propuestas de apasionantes resultados: productos y procesos que mejorarán la infraestructura, nuevas e innovadoras alternativas energéticas, una reactivación de la competencia en esta y aquella otra industria, mejoras en la seguridad y la salud y, en tándem, la creación de trabajos. Este país puede ver más nuevas ideas y brillantes conceptos en una única vez que los que ha visto en un largo tiempo.
Y entonces comenzará el trabajo. La recuperación será un proceso repleto de realismo y la mecánica de la implementación de cada buena idea debe eventualmente someterse a la pregunta última: ¿Cómo se transferirá a la economía, se hará real y tangible, se transformará en producción eficiente, ahorro de costos, disponibilidad, seguridad, consumo y trabajos? En la solicitud de fondos, sería muy prudente responder a la pregunta por anticipado porque seguramente se preguntará.
La respuesta es normalización. Sin ella, ¿en dónde encontraremos las metodologías, las aplicaciones prácticas, las pruebas que suman credibilidad y confianza a la investigación? La normalización es el lenguaje que utilizan los compradores y los vendedores, las garantías de seguridad en las que confían los gobiernos, el paso indispensable en el proceso de llevar los milagros de la investigación a las duras realidades del mercado. La investigación, sin importar cuán apasionante y exitosa sea en el laboratorio, aún sigue siendo sólo el mapa de la recuperación. La normalización es el camino.
James A. Thomas
Presidente de la ASTM International