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Mayo/Junio 2008
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Si el río suena...no necesariamente es que piedras lleva

SmokeEs una película que se repite una y otra vez y casi nunca lo hace con un final feliz. Un cigarrillo encendido cae sobre la cama o un mueble tapizado. En minutos, se inicia un incendio que puede destrozar vidas, devastar familias y dañar una exorbitante cantidad de bienes.

Según las estadísticas recabadas por la Asociación Nacional de Protección contra Incendios, la principal causa del promedio de 14.000 incendios por año en los EE. UU. de 2000 a 2004 han sido los elementos relacionados con el hábito de fumar. Estos incendios provocaron entre 700 y 900 muertes por año, más de 1.000 lesiones y más de $350 millones de daños materiales. Ahora, una norma de la ASTM, la E2187, método de prueba para medir la capacidad de ignición de un cigarrillo, tiene un rol crucial en una campaña que se viene llevando a cabo para reducir estas estadísticas y aliviar las desdichas que provocan los incendios causados por los cigarrillos.

Pruebas del NIST desembocan en el desarrollo y la aprobación de la norma E2187

El Comité E05 de la ASTM International sobre normas para la prevención de incendios (consulte el recuadro que habla sobre este comité) aprobó en 2002 el método de prueba E2187 de la ASTM. Según Richard Gann, "Un cigarrillo que se apaga de inmediato en la prueba tiene menos posibilidades de contar con la potencia necesaria para quemar una silla o una cama". Gann, investigador científico sénior del Laboratorio de Investigación sobre Construcción e Incendios del Instituto Nacional de Normas y Tecnología, situado en Gaithersburg, Maryland, dirigió el equipo que investigó la interrelación de los cigarrillos con artículos como almohadones, cortinas, alfombras, etc. y que desarrolló la prueba sobre la que se basa la norma E2187.

Como se describe en su ámbito, la E2187 “ofrece una medición estándar de la capacidad de un cigarrillo, colocado en uno de tres sustratos estándar, de generar calor suficiente para continuar encendido y así hacer que se prenda fuego la ropa de cama o los muebles tapizados”. Si bien todos los cigarrillos encendidos, especialmente los que quedan así descuidados, tienen el potencial de iniciar un incendio, los cigarrillos que cumplen con la norma E2187 tienen una menor propensión a la ignición que los hace menos proclive a provocar un incendio.

La importancia de esta norma empezó a verse al año de su aprobación, cuando se la citó como el método de prueba para validar la seguridad contra incendios de un cigarrillo en una ley protagónica del estado de Nueva York, la primera en exigir la venta de cigarrillos a prueba de incendios, aprobada en el año 2003.

Los cigarrillos a prueba de incendios” —qué son y cómo funcionan

La búsqueda de un cigarrillo a prueba de incendios es anterior a la historia de la norma E2187. Aunque algunos indicios señalan que las patentes de cigarrillos "autoextiguibles" o "que se apagan solos" aparecen por primera vez en la quinta década del siglo XIX, el primer intento serio de desarrollar cigarrillos más seguros se remonta a 1929. Luego de un incendio provocado por un cigarrillo que tuvo una gran difusión en su distrito, Edith Nourse Rogers, una de las primeras mujeres elegida miembro del Congreso de los EE. UU., presentó un proyecto de ley que le ordenaba a la Oficina Nacional de Normas (NBS, por sus siglas en inglés), ahora NIST, desarrollar el primer cigarrillo menos proclive a provocar un incendio, que la NBS presentó en 1932.

Sin embargo, al igual que la congresista Rogers, la idea de cigarrillos con menor capacidad de ignición en cierta medida estaba adelantada para su época. Recién mucho más adelante, a fines de la década del setenta, se intentó seriamente crear un cigarrillo con menor propensión a la ignición que fuera viable. Desde entonces, hay un interés que marcha a paso lento pero firme en hacer que los cigarrillos con una menor propensión a la ignición sean la norma de la industria, que a la larga llevó al desarrollo y la aprobación de la E2187.

¿Qué hace que los cigarrillos con una menor propensión a la ignición tengan menos posibilidades de provocar un incendio? Si bien con el paso de los años se han usado distintos tipos de tecnología para reducir la propensión a provocar un incendio que tiene un cigarrillo que queda encendido, el método que más se usa ahora es envolver el cigarrillo con dos o tres tiras finas de papel menos poroso. Esta envoltura adicional genera una serie de "reductores de velocidad". La llama que se tope con uno de estos reductores se apagará antes de que tenga la posibilidad de arder el tiempo que dura un cigarrillo encendido e incendiar otros materiales.

Una coalición fomenta la legislación estatal

Para promover la causa de los cigarrillos a prueba de incendio, la Asociación Nacional de Protección contra Incendios coordinó la creación de la Coalición a favor de los cigarrillos a prueba de incendios (CFSC, por sus siglas en inglés) en 2006 (consulte el recuadro que habla sobre ésta). La coalición, formada por muchas organizaciones nacionales y locales, la ASTM International, inclusive, apela a los fabricantes para producir y vender cigarrillos que cumplan con la norma E2187 de la ASTM y alienta a los estados a aprobar leyes similares a la ley de 2003 del estado de Nueva York.

El trabajo a nivel estatal resultó ser una buena estrategia para la CFSC. En la actualidad, ya hay leyes de cigarrillos a prueba de incendios en vigencia o que se han aprobado o presentado para su aprobación en más de 40 estados. Además del éxito a nivel legislativo, R. J. Reynolds Tobacco Company anunció en octubre de 2007 que fabricaría todas sus marcas de cigarrillos usando tecnología a prueba de incendio para fines de 2009.

Además de citarse la norma E2187 en la legislación estatal en los EE. UU., ésta es la base de la ley de cigarrillos a prueba de incendios que está en vigencia ahora en Canadá y también otros países la están teniendo en cuenta para la creación de leyes.

"La coalición sigue ahora concentrada en controlar que se vendan cigarrillos a prueba de incendio en todos los estados del país y también les está brindando a otros países información sobre la experiencia en los EE. UU. y Canadá", dice Lorraine Carli, vicepresidenta del departamento de comunicaciones de la NFPA. "Además, la NFPA está trabajando para encontrar maneras de apoyar a los estados que tienen legislación o están por implementarla para compartir las mejores prácticas y debatir sobre temas como la manera de hacer cumplir la ley y la recopilación de datos. La recopilación de información será un componente de fundamental importancia para que logremos buenos resultados con el tiempo".

Jeffrey Grove, vicepresidente de política global y asuntos industriales de la ASTM, cree que es alentador el progreso obtenido para lograr la ley a nivel estatal. "Si generamos apoyo a nivel local y logramos un avance legislativo estado por estado, tal vez podamos llegar a un punto tal que todos los cigarrillos que se vendan en América del Norte cumplan con la norma E2187", dice Grove. También menciona que como estados importantes ubicados en la costa oeste (California), la región central de los EE. UU. (Illinois) y la costa este (Nueva York) exigen que los cigarrillos cumplan con la norma E2187, se ha fragmentado la cadena de distribución de cigarrillos que cumplen con ésta y los que no lo hacen, lo cual puede hacer que los productores la implementen en forma voluntaria en toda América del Norte, como es el caso de R. J. Reynolds. "¡No veo la hora de que llegue ese día!", dice Grove.

Carli también es optimista. Ella dice que, si bien es demasiado pronto para ver los datos de los estados que acaban de promulgar la ley de cigarrillos a prueba de incendio, los indicios provenientes de Nueva York, donde la ley ha estado en vigencia durante más tiempo, indican que los cigarrillos a prueba de incendio están teniendo un impacto positivo. "Con el tiempo, esperamos que haya una reducción importante de lo que hoy es la principal causa de muertes por incendio en el hogar —la vinculada con los cigarrillos. Los cigarrillos a prueba de incendio nos dan la oportunidad para el próximo gran salto en pos de la protección de incendios".