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Marzo/Abril 2009
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Normas sobre artefactos con eficiencia energética para alimentos

Que marcan la diferencia

Es un momento ideal para estar trabajando en temas vinculados con la eficiencia energética porque al mundo le interesa y presta atención al respecto. Así piensa David Zabrowski, presidente del Subcomité F26.06 sobre protocolo de productividad y de energía, que forma parte del Comité F26 de la ASTM International sobre equipos para servicios alimentarios. Zabrowski ha presenciado saltos drásticos en el desarrollo de la eficiencia energética en los últimos 10 años.

Los interesados del sector industrial crearon el Comité F26 de la ASTM International en 1979 para desarrollar especificaciones, métodos de pruebas y exigencias de rendimiento estándar destinados a los equipos para servicios alimentarios, que se usen para manejar, almacenar, preparar, cocinar, sostener, exhibir, expender y servir alimentos.

En 1987, mucho antes de que el concepto de respeto del medio ambiente se convirtiera en un símbolo universal para el uso responsable de los recursos naturales, se creó el Subcomité F26.06. "Los grandes impulsores de la eficiencia energética son la buena convivencia y los negocios redituables porque ésta reduce los costos totales de operación", dice Zabrowski, quien también es director de ingeniería en Pacific Gas and Electric Food Service Technology Center (Centro de Tecnología para Servicio de Alimentos de PG&E), San Ramón, California.

Tanto Zabrowski como el presidente del Comité F26, Dipak Negandhi, de Unified Brands, con sede en Jackson, Mississippi, coinciden en que tienen una historia con buenos argumentos para contarle a la industria. Al trabajo de Zabrowski en el Centro de Tecnología para Servicio de Alimentos se le suele atribuir haber introducido la eficiencia energética en la comunidad de los servicios alimentarios comerciales. Negandhi, ingeniero sénior y diseñador de equipos para servicios alimentarios desde 1980, está orgulloso de los logros del Comité F26 y apoya ávidamente el estilo de trabajo proactivo del comité.

Apuntamos alto

Una de las partes interesadas con las que el Comité F26 interactúa con frecuencia es el tan respetado programa Energy Star de la Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (EPA, por sus siglas en inglés), en el que repercute el rol de liderazgo del Comité F26. "El Comité F26 y el Centro de Tecnología para Servicio de Alimentos promovieron proactivamente la eficiencia energética en relación con los equipos para servicios alimentarios y expusieron argumentos convincentes para que el Energy Star se fijara en estos equipos", dice Rachel Schmeltz del programa Energy Star de la EPA.

"En la actualidad, la eficiencia energética es tan importante como la productividad y los costos laborales para los usuarios cuando toman decisiones de compra", agrega Schmeltz. Entre los beneficios que ofrecerá la información sobre la eficiencia energética, se cuentan menores costos de operación, menor uso de energía y resultados más uniformes en el producto final. Las grandes cadenas de restaurantes y las tiendas de comestibles están entre los que más usan información sobre la eficiencia energética de los equipos para servicios alimentarios, dada su necesidad de estudiar las ofertas competitivas antes de comprar.

El desarrollo de métodos de prueba estándar ayuda a nivelar el entorno del sector de los equipos para servicios alimentarios. Uno de los hitos más importantes del comité F26 fue la inclusión de sus métodos de prueba en las especificaciones del Energy Star.

Este programa, que comenzó en 1992 como un programa conjunto de la EPA y el Departamento de Energía de los EE. UU., reconoce los productos con eficiencia energética. Según el análisis que realizó la EPA de una encuesta patrocinada por el Consorcio de Eficiencia Energética, en la actualidad, más del 70% de los consumidores saben de la existencia del Energy Star. El programa cuenta hoy con especificaciones de eficiencia energética para freidoras comerciales, equipos para mantener la comida caliente, cocinas a vapor, lavavajillas, máquinas para fabricar hielo y refrigeradores y congeladores de puertas macizas. Según Schmeltz, los métodos estándar del Comité F26 han tenido un impacto drástico en el mercado y en los reembolsos basados en la eficiencia otorgados en los equipos para servicios alimentarios. "El Comité F26 tuvo un papel descomunal en el Energy Star. Sin sus procedimientos de pruebas no hubiésemos tenido ninguna base para comparar el consumo de energía entre los diferentes modelos", dice Shmeltz.

El objetivo que persigue el Subcomité F26.06 es colaborar con el Energy Star inclusive antes de lo que lo sugiere su práctica actual. “No queremos ser reactivos", menciona Zabrowski. El Comité F26 está dedicado a hacerle recomendaciones a la EPA para que las dirija y priorice para el programa Energy Star. El Subcomité F26.06 se encuentra en la fase inicial de un proyecto para crear un sistema de clasificación. El comité quiere participar en lo que lleva a que los equipos para servicios alimentarios sean realmente los más "taquilleros" en cuanto a eficiencia energética.

Según Zabrowski, para el subcomité, un sistema de clasificación implica “llevar las riendas del proceso de desarrollo de especificaciones y establecer umbrales basados en el rendimiento para los equipos destinados a los servicios alimentarios comerciales de acuerdo con métodos de prueba de la ASTM que puedan consultar fácilmente las empresas de servicios públicos y el gobierno a la hora de desarrollar programas de eficiencia energética". El comité quiere "empezar a recomendarles niveles de rendimiento a nuestros miembros", dice Zabrowski.

Cómo trabaja el Comité F26

El desarrollo de normas del Comité F26 para medir la eficiencia energética está dividido en seis de sus subcomités técnicos. El Subcomité F26.06 sobre productividad y protocolo de energía tiene aprobados 34 métodos de prueba en su jurisdicción que evalúan el consumo de energía y su eficiencia en los equipos para servicios alimentarios.

Luego de sus primeros cinco años, el Subcomité F26.06 sólo normalizó dos métodos de prueba. Ahora que lleva 22 años de gestión, tiene 34 métodos, logrados gracias a la gran colaboración de los fabricantes, representantes de ventas, agentes de servicio, usuarios finales, vendedores de equipos y empresas de servicios públicos.

Además, el Subcomité F26.05 sobre el costo del ciclo de vida, fundado hace tan sólo unos meses, ya desarrolló una norma y así dio un gran salto en un sector que crece rápidamente. Entre sus usuarios, se cuentan corporaciones con múltiples restaurantes y fabricantes que apoyan su uso a la hora de tener que elegir equipos. La norma, la F2687, método para el análisis del costo del ciclo de vida de equipos para servicios alimentarios comerciales, incluye una hoja de cálculo compuesta de diferentes elementos del ciclo de costos como la adquisición, los gastos de servicios dentro y fuera de la garantía, los gastos de operaciones y los costos de eliminación.

La siguiente fase del trabajo del Subcomité F26.06 estará dedicada a definir entradas predeterminadas para componentes específicos de los equipos. Entre las que se encuentran, vida útil de los equipos, costos de mantenimiento preventivo, costos de servicio y reparación habituales y uso de la energía. Fabricantes de equipos para servicios alimentarios, usuarios, profesores, por ejemplo, de escuelas de cocina, entre otros, pronto formarán un grupo de trabajo para brindar información sobre las variables para las piezas individuales de los equipos.

Una tarea de enormes proporciones que tiene a su cargo el Subcomité F26 es la definición de normas para equipos para servicios alimentarios pieza por pieza. Dadas la gran dimensión y complejidad de los equipos para servicios alimentarios, el proceso deber ser gradual. "Tenemos 36 métodos de prueba estándar y apenas estamos rozando la superficie", dice Zabrowski sobre el Subcomité F26.06. “Como ejemplo cabe citar a los restaurantes de McDonald's, que cuentan con 75 piezas de equipos para servicios alimentarios. El objetivo es lograr un método de prueba estándar para cada una de las piezas".

En cuanto a la labor dedicada a la eficiencia de energética, el F26.06 trata de reproducir el uso real de los equipos y, a veces, tiene que volver a revisar los procedimientos de evaluación. Durante el desarrollo de un método de prueba, los fabricantes exponen importantes puntos de vista sobre el costo y los procedimientos de prueba. Estos factores y tantos otros influyen en el modo con que el comité realiza la investigación para un método de prueba. La pregunta constante es: ¿cómo debería ser una prueba?

“Uno de los mayores desafíos ha sido resolver qué alimento usar —podría haber sido pizza, pollo, etc. Tuvimos que probar muchos productos y obtener consenso entre los usuarios para encontrar los productos más representativos para probar que muestren el uso cotidiano de los equipos y que sean repetitivos en un entorno de pruebas”, dice Negandhi.

Nos acercamos a las planchas

Con el objetivo de terminar algunas normas cada año, suele haber un momento para la revelación, una pausa en el alboroto cuando la norma entra formalmente en su etapa final. Muchos miran hacia la reunión de mayo de la Asociación Nacional de Restaurantes. Es una de las ferias comerciales de mayor envergadura y concurrencia. También puede ser un lugar para la presentación de las nuevas especificaciones recién terminadas por el Energy Star.

El rumor puede empezar antes en la feria comercial que organiza la North American Association of Food Equipment Manufacturers (Asociación de Fabricantes de Equipos Alimentarios de América del Norte) (NAFEM, por sus siglas en inglés), a la que suelen concurrir aproximadamente 20.000 personas. Charles Souhrada, director de servicios para los miembros de NAFEM, suele organizar reuniones en las ferias comerciales para ayudar a mantener los proyectos de eficiencia energética por el buen camino. La concurrencia debate la manera más rápida y conveniente de lanzar otra tanda de especificaciones de Energy Star para equipos para servicios alimentarios. Una de esas reuniones se concentrará en las últimas especificaciones del Energy Star para planchas y hornos de convección y de anaquel que saldrán a la brevedad. “El Comité F26 está preparando esos temas,” dice Souhrada.

Y a veces hay helado

“Al comité no le gusta que las normas se enrancien. Siempre se pueden mejorar", dice Zabrowski. El próximo trabajo incluye la creación de una base de datos sobre pruebas de eficiencia energética dentro de las categorías de los equipos para servicios alimentarios que se use de acuerdo con el punto de vista del usuario. Además, el Subcomité F26.06 viene trabajando en las normas para un método para probar la eficiencia energética de las máquinas que sirven helado. Esta norma se aprobará en 2009. Negandhi tiene esperanzas de que esta norma esté en la base de clasificación del Energy Star como lo están tantas otras normas de la ASTM. En el Energy Star, las puertas están abiertas. "Alentamos al Comité F26 a que sigan con su labor porque es muy importante para el Energy Star", dice Schmeltz.

 

Andrea Smith ha trabajado más de 15 años como escritora de relaciones públicas para centros académicos médicos. También se desempeñó como escritora y correctora en diarios y revistas. Obtuvo una licenciatura en inglés en la Barnard College y vive en Devon, Pennsylvania.