Magazines & Newsletters / ASTM Standardization News

feature

Marzo/Abril 2009
Entrevista

Las normas, la evaluación de su cumplimiento y el comercio

Una entrevista con Ann Weeks de Underwriters Laboratories

La vicepresidenta de Asuntos Gubernamentales de UL habla sobre UL, la evaluación del cumplimiento de normas y la labor de la compañía en el marco del comercio internacional actual.

¿Qué tiene en cuenta Underwriters Laboratories a la hora de estructurar un programa de evaluación del cumplimiento de normas fuera de los EE. UU.? ¿Cómo influyen en eso los diferentes acuerdos y políticas comerciales?

En lo que respecta a la seguridad de los productos, nuestra manera de encarar la evaluación del cumplimiento de normas se basa en un proceso de cuatro etapas que venimos usando desde hace más de 115 años. Ese enfoque incluye normas de consenso que marcan el punto de arranque para las exigencias de los productos; las pruebas y la certificación propiamente dichas de los productos antes de su aparición en el mercado; inspecciones obligatorias constantes de fábricas durante las cuales ingresamos a éstas, las inspeccionamos y retiramos artículos de la línea de producción para evaluar si cumplen las normas vigentes; y la compra de productos en puntos de ventas minoristas para evaluarlos y cerciorarnos de que lo que se ofrece en el mercado realmente cumpla con las normativas.

El proceso básico de los programas de certificación de UL es el mismo en todos lados, ya sea en los EE. UU. como en los demás países. Creemos que nuestro proceso sopesa las diferencias que siempre van de la mano de los intereses en la seguridad de los productos y la preocupación del tiempo que tardan en llegar al mercado, lo que les permite a los fabricantes lanzar al mercado productos aptos de manera eficaz en relación con el costo. El proceso ofrece flexibilidad para modificar la cantidad de inspecciones de seguimiento constante según la tasa de proyección del producto o anteriores incumplimientos. Sin embargo, hay elementos del programa que pueden cambiar en lo que respecta a protocolos específicos cuando estamos haciendo evaluaciones de conformidad de normas según las exigencias de otro país; UL evalúa y certifica no sólo según nuestras propias normas, sino también de acuerdo con las exigencias de otro gobierno o de un sector privado diferente según lo que nos pidan nuestros clientes.

Los acuerdos y las políticas comerciales pueden influir en ese trabajo en lo que respecta a si podemos brindar servicios de evaluación y certificación propiamente dichos para empresas que desean satisfacer las exigencias de otro país.

El World Trade Organization Technical Barriers to Trade Agreement (Acuerdo de Barreras Técnicas para el Comercio (TBT, por sus siglas en inglés)) de la OMC se ocupa de normas y cuestiones de certificación y la OMC cuenta con un plan de servicios que cubre los servicios de evaluación. El Acuerdo de TBT resume los diferentes métodos de evaluación de conformidad que los gobiernos pueden usar de acuerdo con sus necesidades. En algunos casos, como los de Canadá y México regidos por el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, el Acuerdo de TBT les exige que permitan que las organizaciones de certificación de los EE. UU. como UL sean acreditadas para ofrecer servicios de certificación relacionados con sus exigencias. El plan de servicios de la OMC incluye una categoría para los servicios de evaluación y de análisis; pero este plan no se ha usado frecuentemente hasta la fecha. Y en los lugares en donde se ha usado, como por ejemplo, el plan de la OMC de China, muchas partes involucradas no están de acuerdo con el alcance que suponen esas obligaciones.

¿Cómo ha cambiado el acceso a los mercados internaciones durante la última década?

Me gustaría destacar cuatro puntos.

Primero, el avance general en el desarrollo y la expansión de esquemas de evaluación obligatorios de conformidad de normas. A fin de mantener fuera de sus mercados los productos que no sean seguros, los países y las economías en vías de desarrollo están elaborando esquemas que exijan la certificación de terceros u otros tipos de certificación para partidas de productos selectos. Vemos que muchos países y regiones trabajan para garantizar que no se convertirán en un vertedero de productos que no cumplan con las normativas.

Segundo, el uso del esquema del International Electrotechnical Commission Worldwide System for Conformity Testing and Certification of Electrotechnical Equipment and Components (IECEE CB) (Sistema Mundial de la Comisión Electromecánica Internacional para la Evaluación de la Conformidad de Normativas y la Certificación de Equipos y Componentes Electrotécnicos). En general, han aumentado el uso y la participación de los gobiernos y de las organizaciones en el esquema en sí. El objetivo del esquema apunta a que los países participantes reconozcan y acepten datos de prueba en diferentes categorías de productos que optimicen las exigencias de certificación de un país.

Tercero, cómo se define la seguridad de un producto y qué tipos de programas de evaluación de conformidad de normativas son necesarios y eficaces. Cuando se fundó UL hace 115 años, nuestra atención estaba puesta en los riesgos de incendio, choque o siniestros. Ésa era nuestra idea sobre el alcance de la seguridad de los productos. Sin embargo, ese alcance se ha ido ampliando hasta incluir cuestiones medioambientales y sanitarias, que van en aumento, y abarcan temas como las sustancias restringidas.

Cuarto, la aparición de esquemas de zonas que pretenden facilitar el comercio en una región. Vemos a la comunidad de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA) que se compromete a armonizar sus normas y requisitos de certificación en todas las regiones e investiga cómo resolver las diferencias en los niveles de desarrollo y la complejidad de los esquemas económicos de miembros individuales de la región.

Como esta campaña de la comunidad de la ANSEA abarca en líneas generales productos eléctricos y electrónicos, su alcance es bastante amplio. Las economías miembro luchan con preguntas como qué norma usamos: ¿una norma de una economía miembro existente, una norma de la Comisión Electromecánica Internacional (IEC, por sus siglas en inglés) o de la Organización Internacional para la Normalización (ISO) o una alternativa? ¿Qué método de conformidad deberíamos exigir, la autodeclaración, la de un tercero u otro método? ¿A quién autorizamos que realice las evaluaciones y la certificación? ¿Qué sistema de vigilancia de mercados necesitamos? Y, ¿cómo podemos hacerlo eficaz en relación con el costo? ¿Cómo nos aseguramos de que tenemos los conocimientos técnico correctos?

¿Qué cuestiones cree que dificultan o potencian el acceso al mercado? ¿Me puede dar uno o dos ejemplos?

La participación de un país determinado en el esquema IECEE CB puede obstaculizar el acceso al mercado de varios productos. Si un país no participa en el programa de compatibilidad electromagnética (EMC, por sus siglas en inglés), un cliente de UL no puede usar el informe de pruebas de organismos de certificación (CB, por sus siglas en inglés) que preparamos para optimizar la aceptación del producto en ese país. Entonces, la empresa tal vez deba pedirle a una entidad reconocida por el gobierno del país que vuelva a hacer las mismas evaluaciones o similares. Y el gobierno del país que no participa puede exigir que las evaluaciones se hagan en ese país.

Otro tema está relacionado con qué entidades están acreditadas para hacer las evaluaciones y la certificación para obtener las marcas obligatorias de una región o país determinados. Por ejemplo, en 2007, UL logró la acreditación para emitir la marca de la NOM (Norma Oficial Mexicana) de acuerdo con las obligaciones del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) de México. Desde entonces, UL puede brindarles servicios directamente a los fabricantes cuyos productos ingresan a México.

¿Cómo impactaron en sus clientes los reglamentos promulgados recientemente, como la Restricción del uso de ciertas sustancias peligrosas en equipos eléctricos y electrónicos (RoHS, por sus siglas en inglés), el programa de uso de la energía (EUP) y otras directivas?

Hemos visto que la ausencia de información completa plantea una complicación a nuestros clientes a la hora de manejar el riesgo de incumplimiento. Por ejemplo, en Europa todavía hay estados miembro que no han promulgado reglamentos específicos de implementación para la RoHS; como consecuencia deberán diseñar solos la manera de resolver cómo cumplir con la directiva general.

Además, vemos que en algunas regiones o países, hay empresas que deben encarar exigencias que pueden ser diferentes entre sí o que se contradicen. ¿Cómo hace una empresa para desarrollar un programa para optimizar lo que necesita hacer para cumplir todas las exigencias?

Y además, en vista de estas exigencias, ¿cómo maneja sus complejas cadenas de abastecimiento si se tiene en cuenta que un fabricante de productos finales podría abastecerse de cientos o miles de proveedores de componentes diferentes? ¿Qué clase de sistema implementa para manejar eso y para garantizar uniformidad en el enfoque y en los resultados?

A pesar de la ambigüedad y de la complejidad, entidades independientes como UL pueden ayudar a hacer más eficiente el proceso desde el principio hasta el fin. Nuestro trabajo técnico en los comités de la ASTM y de la IEC nos da una percepción excepcional de las tendencias habituales de protocolos de evaluación. Podemos diseñar programas de evaluación que integren las exigencias de múltiples fuentes. Y podemos aprovechar las secciones de vigilancia de nuestro proceso de cuatro etapas para ayudarles a las empresas a manejar el cumplimiento de normas continuado.

¿Influyen en su trabajo cuestiones industriales y sociales relativamente nuevas como las sustentabilidad, los reglamentos para sustancias químicas, la responsabilidad social, etc.? Si influyen, ¿cómo lo hacen?

Sí, estas cuestiones influyen en nuestro trabajo. Implica, por ejemplo, inversiones para investigación en seguridad sobre la inflamabilidad de los muebles y el impacto de la nanotecnología en el rendimiento de seguridad de los productos. Implica la contribución al desarrollo de normas, ya sea en UL, en otras organizaciones normativas como la ASTM y la IEC, o en un comité técnico de un país en particular. Como varios de estos programas están regidos por el mercado, implica el desarrollo de soluciones para el cumplimiento de las normativas que brinden confianza a los interesados del sector privado que confían en las especificaciones de los fabricantes.

El medio ambiente de hoy pide mucho de los fabricantes, que tienen exigencias tradicionales contra incendio, choque o siniestros; exigencias nuevas para el medio ambiente, la salud y la seguridad y que también tienen que encarar asuntos de manejo de cadenas de abastecimiento. El valor de una organización de certificación independiente acreditada como UL puede ayudar con cuestiones vinculadas con la seguridad de los productos más que nunca.

Recientemente, UL lanzó un programa de servicios medioambientales que surgió en parte como respuesta a los interesados que querían tener seguridad de que las especificaciones medioambientales que los fabricantes están haciendo sean en verdad correctas. Lanzamos un nuevo programa para verificar esas especificaciones con el énfasis inicial puesto en la industria de la construcción. Hay varios programas privados que buscan calificar los edificios que respeten el medio ambiente, pero no hay mucho trabajo en cuanto a cómo se encara la calificación de los productos con los que se construye un edificio. Hace poco que nos estamos ocupando de este tema.

¿Qué tipo de capacitación brinda UL para que los gobiernos comprendan los sistemas de evaluación y certificación de terceros? ¿Por qué es importante?

Un principio fundamental de UL es que las asociaciones entre entidades públicas y privadas demostraron ser muy eficaces en los Estados Unidos. UL tiene mucha experiencia en ayudarle a los gobiernos a desarrollar sus propios programas. Entre algunos ejemplos específicos, se encuentra el trabajo con el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST) dedicado a los programas de educación para agencias normativas internacionales en determinados campos. UL ha colaborado con la ASTM y con otras organizaciones en dichos programas porque están diseñados para educar a las entidades normativas sobre los beneficios de las normas y el sistema de certificación de los EE. UU. y sobre las mejores prácticas y las dificultades que se dieron en más de un siglo de experiencia en los Estados Unidos.

Como los países, en especial los que están en vías de desarrollo, quieren implementar sus propios programas, nosotros queremos garantizar que haya coherencia y que se apliquen las mejores prácticas y las lecciones aprendidas a partir de nuestras experiencias. Queremos que los fabricantes puedan lanzar productos seguros al mercado lo antes posible y que minimicen las posibles discrepancias o coincidencias en los requisitos.

Por ejemplo, UL colabora con el gobierno chino en varios programas de capacitación Uno de esos programas cubre la capacitación de inspectores chinos sobre cómo aplicar normas de UL. China aplica exigencias de inspección de exportación y la capacitación sobre las normas de UL ayudan a minimizar las posibles demoras en los puertos que pueda tener los productos certificados por UL. Esa capacitación es de vital importancia para los productos eléctricos prioritarios incluidos en el memorándum de cooperación de China con la U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de los Bienes de Consumo de los EE. UU.).

¿Cómo se relacionan las normas de la ASTM International con la certificación y la evaluación de terceros? ¿Cómo usa UL las normas de la ASTM en su trabajo?

Los métodos de prueba de la ASTM son invocados con frecuencia en las normas de seguridad de productos de UL. Por ejemplo, la resistencia de las costuras de los chalecos salvavidas, cubiertas por la norma UL 1123 sobre dispositivos flotantes, se prueba de acuerdo con las normas de la ASTM. La resistencia de los detectores de humo a la corrosión se evalúa usando normas de la ASTM.

Otra uso habitual es la incorporación directa de las normas de la ASTM a nuestra base para la certificación. Un ejemplo de esto serían las protecciones de las sierras de dientes articulados, que se certifican según la norma ASTM F1897, especificación para proteger las piernas de los usuarios de sierra de dientes articulados.

Además, los principales ingenieros designados de la UL, ingenieros sénior con la mayor experiencia en las áreas de sus productos y otros ingenieros con conocimientos de temas especiales participan en diferentes comités de la ASTM; entre ellos, el E05 sobre normas para la prevención de incendio, el F23 sobre ropa y equipos de protección personal y el F40 sobre sustancias declarables en materiales.

La misión de UL es la seguridad pública —mitigar muertes y pérdidas materiales mediante la investigación, el desarrollo de normas, el diseño de programas de cumplimiento de normativas, el control del mercado y la educación del consumidor. Cumplimos nuestra misión por medio de una red de asociaciones con entidades públicas y privadas en los Estados Unidos y en el exterior. Nuestros clientes se benefician de estas campañas ya que los ayudamos a que puedan ubicar sus productos en los mercados sin retraso a la vez que satisfacer la confianza que demandan otros, ya sean entidades normativas, vendedores minoristas, fabricantes de equipos originales u otras entidades encargadas de elaborar especificaciones.

Información sobre UL
UL brinda servicios de seguridad y certificación de productos a clientes de 99 países mediante una red de 62 laboratorios y centros de evaluación y certificación; evalúa productos y sus componentes en su afán por promover entornos seguros de vida y trabajo.

UL ha desarrollado más de 1000 normas para seguridad usando un procedimiento que asegura la participación y la revisión de una gran variedad de sectores. La organización usa en sus programas estas normas como también las de otras organizaciones normativas.

 

Ann Weeks es vicepresidenta de Asuntos Gubernamentales Globales de Underwriters Laboratories, entidad ubicada en Washington, D. C., en donde tiene a su cargo la dirección, el desarrollo y la implementación de estrategias de políticas comerciales, normativas y legislativa tanto a nivel nacional como internacional. En la actualidad, es miembro de la junta de directores de la Organización Internacional de Salud y Seguridad de Productos de Consumo (ICPHSO) y del Consejo de Asuntos Públicos.