El futuro de la energía
“TODO EMPIEZA CON LA ENERGÍA.”
En su discurso del 24 de febrero ante el Congreso de los EE. UU., el presidente Barack Obama comenzó de esta manera el segmento sobre el plan de su gobierno para manejar el futuro de la energía. Con recursos cada vez más limitados, todo, desde la estabilidad económica y la seguridad nacional hasta la calidad de vida del hombre y la salud del planeta, depende de lo que los países industrializados hagan ahora para cambiar la manera de abastecernos de combustible. Para entrar al futuro de la energía, muchos están mirando atrás, hacia dos combustibles —la energía nuclear y el carbón— que algunos consideran los combustibles del pasado.
Pero las realidades que presentan el medio ambiente y la economía son ahora, como siempre, estímulos para el ingenio, y hace mucho ya que los investigadores vienen desarrollando herramientas para eliminar los aspectos problemáticos de estas formas de energía. A pesar de que la construcción de centrales nucleares ha disminuido drásticamente en los últimos 20 años, los diseñadores de centrales energéticas vienen aprendiendo de los antiguos diseños y están desarrollando la generación IV de instalaciones nucleares con diseños más estándar, un menor consumo de combustible y una menor cantidad de residuos, además de respuestas más sofisticadas a la demanda de energía cotidiana. La eliminación de los residuos nucleares sigue siendo un motivo de preocupación que exigirá el desarrollo no sólo de políticas sensatas y sitios de contención, sino también de normas sólidas.
Las normas del Comité E10 de la ASTM sobre tecnología y aplicaciones nucleares han tenido una importancia fundamental para la industria de la energía nuclear desde que el comité comenzó a trabajar con la U.S. Nuclear Regulatory Commission (Comisión de Control Nuclear de los EE. UU. (NRC por sus siglas en inglés)), en normas para materiales estructurales en la década de los sesenta. El Comité C26 de la ASTM sobre el ciclo de combustible nuclear viene desarrollando normas para el reprocesamiento y la eliminación de los residuos nucleares desde su fundación en 1969. Ambos grupos están vigilando bien los cambios en su industria y continúan desarrollando y manteniendo normas relevantes.
La limpieza del impacto del carbón en el medio ambiente está dentro del alcance de la ciencia y el Comité D05 de la ASTM International sobre carbón y coque está desarrollando y planificando normas para el futuro de esta energía. Su trabajo sigue brindando métodos de prueba y prácticas para determinar el contenido de carbono y de gas natural. Las normas vigentes y futuras del Comité D05 pueden servirles a los investigadores para determinar la aptitud de las variedades de carbón para tecnologías avanzadas como la gasificación o la licuefacción, además de la capacidad de mezclarse con materia de la biomasa; alternativas que son prometedoras en cuanto a la limpieza de este combustible fósil.
Para avanzar, a veces tenemos que mirar atrás para aprender las lecciones y el valor que aportan las tecnologías del pasado. Para el futuro de nuestra estabilidad económica y de la salud del planeta, todo empieza realmente con la energía.
Maryann Gorman
Jefa de Redacción