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Marzo/Abril 2008
Entrevista

La reglamentación de los productos químicos desafía a la industria

Entrevista con Michael Kirschner, Nina McClelland y Michael Taubitz

Michael KirschnerKirschner

Nina McClellandMcClelland

Michael Taubitz Taubitz

La legislación reciente, entre ella REACH (Registro, evaluación y autorización de productos químicos), y RoHS (Restricción en el uso de ciertas sustancias peligrosas en equipos eléctricos y electrónicos) presenta desafíos a la industria desde el diseño hasta la eliminación de los productos. Nina McClelland, Ph.D, fue la presidenta de programa de la conferencia del American National Standards Institute, Acción y reacción, el pasado agosto, que derivó en la creación de la Red sobre regulaciones de productos químicos de ANSI y la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM por sus siglas en inglés). Michael Kirschner y Michael Taubitz, que participan en la red, también tuvieron una función importante en la preparación de la conferencia y han surgido como líderes de la respuesta de la industria a la reglamentación de productos químicos.

 

En la Conferencia Acción Reacción celebrada en agosto de 2007 sobre el desarrollo de un enfoque sustentable para las cuestiones emergentes referidas a los productos químicos, John Marburger, Ph.D., director de la Oficina de política científica y tecnológica de la Oficina ejecutiva del presidente, dijo: "Nos reunimos hoy durante lo que considero una etapa temprana en la revolución de los materiales que es tan poderosa como la revolución de la información que ya ha transformado nuestra economía global." ¿Qué nos pueden decir sobre esta observación?

Nina McClelland: Creo que el Dr. Marburger estaba en lo cierto al establecer un paralelismo entre el potencial actual de una "revolución de los materiales" y la "revolución de la información que ya ha transformado nuestra economía global."

Estoy algo en desacuerdo con su ubicación en el tiempo, al decir que estamos en una "etapa temprana." ¡Con seguridad las personas de la industria de los EE.UU. responsables de cumplir con la fabricación (y la cadena de suministro) comprenden perfectamente el sentido inmediato del mandato REACH! Necesitamos aceptar que hay una directriz que debemos cumplir, aún si no entendemos totalmente su lenguaje o su intención. NO ES VOLUNTARIA.

Estamos recibiendo comentarios de que algunos consejos directivos al mirar estos nuevos requisitos expresan que no desean hacer lo que indican, que no lo harán. Debemos lograr un cambio de actitud y mentalidad con respecto a esta legislación. Es un mandato. No es voluntaria.

En efecto, una de nuestras estrategias es responder mediante el enfoque de un panel de ANSI, utilizando el modelo que funcionó con tanta eficacia para la iniciativa de información médica. Vemos a la "competencia" en acción a través de las relaciones y redes de comunicación de ANSI/NAM/ASTM, pero necesitamos más, mejor y más rápido.

Los insto a mantenerse informados. Debemos ser, y seremos, receptivos a los nuevos asuntos y proactivos considerando el futuro. Debemos estar agradecidos por el interés, entendimiento y liderazgo del Dr. Marburger a medida que pasamos de ser seguidores a ser líderes revolucionarios preocupados por la seguridad de todos los productos en la nueva economía global.

¿Cuáles consideran que son las prioridades de la industria estadounidense en respuesta a REACH y otras regulaciones sobre productos químicos? ¿Qué debe hacer una compañía ahora y más adelante con respecto a esa legislación?

Michael Taubitz: El registro previo de REACH que comienza este verano presenta formidables desafíos para la industria de los EE.UU. La industria aún espera pautas sobre cuestiones clave y el tiempo de cumplimiento vuelve a surgir como un tema importante. El desafío para toda la industria es obtener un plan de juego y volverse realmente proactiva. Para comprender mejor estos temas, retrocedamos un poco en el tiempo.

Cuando la industria automotriz de los EE.UU. intentó tratar por primera vez la ELV (por sus siglas en inglés, reglamentación de fin de la vida útil del vehículo) que debía informarse en 2003, nuestra cadena de suministro se vio impactada porque no había norma ni pautas comunes acerca de lo que debía informarse. La industria, con la ayuda de los proveedores de productos químicos, desarrolló finalmente la GADSL, Lista global de sustancias automotrices declarables, y alivió gran parte de las complicaciones de nuestras empresas proveedoras. Los problemas de los tiempos de presentación y falta de normas entre los sectores de la industria pueden aparecer de nuevo para causar problemas con REACH y cualquier reglamentación futura.

Las reglas básicas del sector manufacturero han sido cambiadas siempre. Los reglamentos de La Unión Europea y otros similares sobre residuos tienen ahora impacto sobre el diseño de los productos manufacturados. Normalmente, no pensamos en los productos no perecederos como productos químicos, pero lo son, y debido a que la ley estadounidense exceptuó algunos artículos, no contamos con los datos históricos y los sistemas para analizar materiales que pueden utilizarse en el futuro.

Las herramientas para la evaluación del ciclo de vida útil, que pueden aplicarse rápida y simplemente, serán necesarias para desarrollar datos amplios para los ingenieros que diseñan productos manufacturados. Al evaluar la funcionalidad, costo, durabilidad y otros aspectos de un material, los ingenieros de diseño necesitarán datos que les permitan compensar las características del material que tienen un impacto sobre la salud, la seguridad y el medio ambiente. Los datos y esos sistemas no existen todavía.

¿Cómo piensan que la reglamentación de los productos químicos afectará la innovación específicamente? ¿Cuáles son las acciones que las empresas están realizando o deberían estar realizando para ser proactivas en el cambio de los esfuerzos de investigación y desarrollo, procesos de fabricación o sistemas de entrega?

Michael Kirschner: Puedo hablar de la reglamentación que apunta a los productos, o "artículos" según los términos de REACH. Fundamentalmente, los reglamentos apuntan a los productos químicos con propiedades tóxicas (y eco-tóxicas) que resultan problemáticas en algún momento del ciclo de su vida útil. Debido a que estas propiedades no se consideran nunca en el desarrollo del producto, los productos químicos nunca se revisan o  eliminan por su toxicidad, por lo tanto una enorme variedad de productos contienen productos químicos tóxicos. El mayor desafío para los fabricantes y su base de abasto de productos químicos es identificar esos productos químicos antes que lo hagan las autoridades de reglamentación, y solicitar reemplazos que mantengan las propiedades deseadas al tiempo que reducen o eliminan las que son tóxicas.

Esto es más fácil decirlo que hacerlo. Hasta la fecha, la industria ha manejado esta situación táctica y reactivamente: ¿qué cosas están siendo restringidas y que reemplazos disponibles no lo están? Adviertan que he dicho no restringidas, no menos tóxicas o no tóxicas. Este enfoque es el método menos costoso y más expeditivo de cumplir, y, debido a la mayoría de los tiempos reglamentarios, a menudo es el único enfoque factible.

Por ejemplo, algunos retardadores de llama bromados (BFR por sus siglas en inglés) fueron restringidos por la directiva RoHS de la UE porque son particularmente problemáticos en varias fases de su ciclo de vida. Las compañías los están reemplazando con otros BFR que no están restringidos. Sin embargo, alguno toxicólogos con los que he hablado sostienen que los BFR en su totalidad tienen problemas de toxicidad debidos, en particular, al bromo y la combustión. Al tomar otros BFR para lograr el retardo de llama deseado, la industria simplemente está dilatando más trabajo hasta la próxima restricción de BFR:

La innovación requiere metodologías de diseño y una cooperación estrecha entre la industria de productos químicos y su base de clientes fabricantes. Un elemento crítico, por supuesto, es que la industria no conoce la toxicidad y otras propiedades ambientales de muchas, pero muchas sustancias y mezclas de productos químicos. En los Estados Unidos casi no existe control que solicite esta información sobre los productos químicos en el mercado: la Ley de Control de Sustancias Tóxicas hace muy poco también para evitar que las sustancias tóxicas lleguen al mercado, o, para retirarlas una vez que están allí. Necesitamos datos de toxicidad y otro datos ambientales de todas las sustancias en el mercado. Imaginemos, por un momento, que no existe solución retardadora de llama a partir de un producto químico para lograr la calificación de inflamabilidad UL 94-V0. ¿Cuáles son las opciones? Existen opciones de materiales elaborados con plásticos inflamables derivados del petróleo, y quizás existan también opciones de diseño. Cuando la solución sencilla no está disponible, la gente, las compañías y las industrias tienen un incentivo para innovar.

Las industrias manufactureras deben repensar las cuestiones referidas a las sustancias tóxicas y quizás las metodologías para la definición y el diseño de productos, para hallar modos innovadores con respecto a las cuestiones sobre la potencial toxicidad y el comportamiento ambiental. Las industrias de productos químicos deben trabajar con sus clientes para identificar oportunidades y desarrollar incentivos para que estos inventen nuevas sustancias y soluciones que tengan las propiedades de toxicidad requeridas más propiedades ambientales generales mejoradas. Sin embargo, la industria debe identificar y definir estos requisitos. Para esto se necesita contar con la industria, organizaciones normalizadoras tal como ASTM, tiempo y dinero así como el acuerdo con los gobiernos de que la industria está en efecto intentando tratar esta cuestión—y quizás un acuerdo para aplazar otros reglamentos hasta, y a menos, que la industria falle en su intento de mejorar sustancialmente su comportamiento ambiental. Esto sería un segundo paso, el primero es desarrollar la capacidad de la industria para lograrlo.

Mientras tanto, los ingenieros deben relevar y entender la toxicidad de los materiales que están diseñando para incluir en productos en la actualidad –¿qué datos toxicológicos están disponibles y cuáles no?. Luego, pueden empezar a utilizar esos datos en la compensación y comparación de la selección de materiales. Por supuesto, esto requiere poder ser realmente capaces de obtener los datos, que a menudo no existen, e interpretarlos.

¿De qué manera auspician ANSI y NAM la Red de fabricantes sobre reglamentos de productos químicos, produciendo un cambio en la respuesta de la industria ante REACH y otros reglamentos de productos químicos?

Michael Taubitz: La nueva Red de Fabricantes sobre reglamentos de productos químicos de ANSI-NAM es la piedra fundamental para desarrollar aún más los enfoques proactivos y herramientas basadas en el riesgo, de modo que el cumplimiento de los futuros reglamentos sea solo una parte de la manera en que ya se están haciendo los negocios. Esta red es el resultado de un par de años de intentos de romper las barreras de la industria y el gobierno. La Dra. Nina McClelland fue nuestra "abre-puertas". Hasta el momento, nos hemos relacionado con el Automotive Industry Action Group, el ANSI Company Member Forum, NSF International, el American Chemistry Council, el U.S. Council for International Business y el  National Institute for Standards and Technology antes de que la sociedad ANSI-NAM proporcionara al su apoyo al esfuerzo. En la actualidad tenemos cinco equipos que trabajan en:

  • Temas de la cadena de suministro global,
  • política,
  • normas y evaluación de conformidad,
  • consorcios y
  • cuestiones legales y de propiedad intelectual.

 

Hay mucho más por hacer, pero tenemos una piedra fundamental que finalmente atraviesa los sectores de la industria y el gobierno. Esta red vincula muchas disciplinas, e incluye expertos técnicos, políticos y en normas entre otros.

¿Cual ha sido la respuesta del gobierno de los EE.UU. a la reglamentación de los productos químicos? ¿Qué cambio puede hacer el gobierno, tanto local como federalmente, a nivel político? ¿Cómo puede la industria colaborar con el gobierno en ese cambio?

Nina McClelland: El gobierno está respondiendo, pero de un modo típicamente fracturado. Tengo la esperanza personal de que un panel propuesto de ANSI reúna a todos los interesados, incluidos los propios poderes, agencias y niveles del gobierno—para desarrollar una estrategia e implementar planes de acción para tratar la reglamentación de productos químicos—y que la industria respalde al gobierno y sea su socia en este esfuerzo. No se confundan, la tarea es enorme. Pero más allá de su tamaño y complejidad, el bien establecido proceso de las normas voluntarias es el más eficaz que conozco para garantizar la contribución de todos los interesados y para ofrecer soluciones consensuadas a temas como los que estamos enfrentado con la reglamentación de los productos químicos. La mayor participación del gobierno y de la industria serán vitales para obtener un resultado exitoso.

¿Cuál será el cambio que producirán las normas en el cumplimiento de la restricción a los productos químicos y los reglamentos de registro y cómo se dará? Desde su punto de vista, ¿qué normas deben desarrollarse ahora y cuáles más adelante?

Michael Taubitz: Las normas pueden tener y tendrán una función importantísima en el avance. Tradicionalmente, el reglamento es "lo que" la industria debe cumplir. Las normas voluntarias a menudo vienen a continuación y brindan el "como". El dilema es la demora y las empresas buscando respuestas a tientas. Cuando los fabricantes originales de equipos y las industrias tienen enfoques que no son comunes, las dificultades de cumplimiento se incrementan en gran medida. A pesar de que reconocimos en 2003 que se necesitaba una norma para poner en la misma página a los OEM y sabíamos de la existencia de ASTM International y otras organizaciones normalizadoras, no tenía idea de como empezar siquiera. Solo después de experimentar suficiente problemas en nuestra cadena de suministro desarrollamos finalmente una norma industrial.

Con la nueva red de fabricantes y la colaboración vigente que vincula las SDO con otras que no se encuentran en el mundo de las normas, desearía pensar que esto no volverá a suceder. Los esfuerzos del Comité F40 de ASTM sobre Sustancias declarables en materiales (ver recuadro) y los vínculos externos son un buen ejemplo. Finalmente estamos implementando procesos que rompen las barreras y permiten que la colaboración y la cooperación sean actividades significativas, no solo palabras.

Si el F40 puede desarrollar modelos y otras herramientas relacionadas con las normas para el registro previo de REACH y sus etapas siguientes, los diferentes sectores industriales tendrán la oportunidad de utilizar una herramienta en común, eliminando así el gran derroche causado por los informes de materiales no comunes.

Las normas seguirán siendo importantes desde un punto de vista táctico y estratégico. Adoro ver que los EE.UU. se compara con ciertos países asiáticos que aparentemente están trabajando en reglamentos coincidentes con el desarrollo de normas y otras herramientas de implementación. Parece ser que Japón y Corea han estado trabajando en un sistema globalmente armonizado para clasificar y rotular materiales durante varios años. Suponiendo que cumplan su anuncio de implementación para 2008, podrán tener sus herramientas que les indiquen "como" al mismo tiempo que enfrentan la cuestión legal. A EE.UU. le vendría bien actuar del mismo modo.

Michael Kirschner: Se necesitan normas que definan las propiedades del comportamiento ambiental de las sustancias y mezclas/preparados. Como indiqué anteriormente, la industria en la actualidad piensa en términos de propiedades funcionales y de otro tipo, que en su mayoría son definidas por normas. De modo similar, necesitamos normas y formación y capacitación (¡al igual que más expertos!) que acompañen para poder definir, comparar y compensar las propiedades durante el desarrollo del producto. Una vez que existan los mecanismos objetivos que permitan a los ingenieros considerar las propiedades de comportamiento ambiental de las sustancias para los productos, podrán utilizarlos en el proceso de diseño de productos, y las compañías serán capaces de definir y comercializar productos que son objetiva y probadamente “menos perjudiciales para el medio ambiente” que los de la competencia. Este enfoque permitirá al mercado manejar el comportamiento ambiental mejorado del mismo modo que lo hacen en la actualidad las características, la función y el costo.

Realmente necesitamos herramientas, como dijo Mike Taubitz. Pero no podemos tener herramientas a menos que tengamos normas para metodologías que pueden automatizarse, o que permitan el intercambio automatizado de datos. En este momento, las personas recogen datos muy simples (tipo, cantidad y ubicación de la sustancia) en gran medida manualmente, y es una tarea enorme, compleja y tendiente al error. Se necesitan muchos más datos que solo estas piezas de información, e intentar recoger, administrar y mantenerlos en hojas de cálculo o en bases de datos de texto resulta imposible. Y también resultan poco útiles para tomar decisiones. Por ejemplo, un producto electrónico puede estar compuesto por 1000 o más sustancias únicas. ¿Cómo se compara el comportamiento ambiental general de una opción de diseño con otra cuando se tienen tantas variables? Este es un enorme desafío computacional así como una oportunidad fantástica para el desarrollo de normas y programas.

En este momento necesitamos normas para intercambiar información relacionada con REACH a lo largo de la cadena de suministro. El F40 de ASTM está trabajando en el primer paso para lograrlo y esperamos publicar pronto esa norma. La norma definirá la información requerida y las entidades de la cadena de suministro que la necesitan. El próximo paso es que una SDO utilice la norma para definir un norma de XML (eXtended Markup Language) que permita a los programas automatizar el intercambio de información.

También pueden resultar muy efectivas las normas para el mercado. La Herramienta de evaluación ambiental para productos electrónicos (la norma real es IEEE 1680, Norma para la evaluación ambiental de productos de computadoras personales) es una norma regida por la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. que categoriza las computadoras y las computadoras portátiles en tres niveles de comportamiento ambiental: bueno, mejor y el mejor (bronce, plata y oro respectivamente). Probablemente los gobiernos y las grandes empresas la hayan utilizado en más de $100 mil millones de compras hasta hoy. Es voluntaria, y un buen comienzo para guiar un mejor desempeño ambiental. Por cierto que el nivel de oro puede ser mejorado, espero que en el futuro debamos agregar niveles de platino y titanio. Ahora estamos expandiendo la norma para que abarque otros equipos electrónicos.

¿Cuáles creen que serán los efectos a largo plazo de la RoHS, WEEE, REACH y otras directivas sobre la UE y sus socios comerciales?

Michael Taubitz: Si bien el cumplimiento es difícil, la industria debe tratar, y lo seguirá haciendo, con reglamentos para productos químicos/residuos tal como ELV, RoHS, WEEE (según sus siglas en inglés, equipos eléctricos y electrónicos residuales) y REACH. La UE representa un mercado enorme y la mayoría de los sectores industriales elegirán seguir vendiendo sus productos allí. Mientras que algunos intentarán plantear un caso con respecto a a las barreras al comercio no relacionadas con aranceles, el verdadero desafío a largo plazo es el desarrollo de las herramientas y sistemas mencionados por parte del sector manufacturero global. Creo que debemos aceptar que las reglas han cambiado.

Hace un par de años, estando sentados alrededor de una mesa quejándonos sobre la REACH (algo que el grupo había acordado no hacer), mi compañera Nina (McClelland) llamó la atención de todos cuando dijo: "No estamos aquí para hablar de REACH, estamos aquí para trabajar con WHN." Después de unos instantes de silencio, aclaró el significado de WHN, que son las siglas que en inglés corresponden a "¿Qué demonios sigue?". No sabemos qué ni cuando, pero se acerca. El desafío de llegar proactivamente a WHN aún está frente a nosotros.

Michael Kirschner ha sido presidente y socio gerente de Design Chain Associates, LLC, desde su inicio en 2001, y es un experto con reconocimiento internacional en el análisis e impacto del reglamento ambiental sobre productos electrónicos, así como un solicitado orador y autor. Kirschner es miembro del Comité F40 de ASTM entre otros grupos industriales.

Nina McClelland es presidenta de Nina I. McClelland, LLC, una consultoría que fundó después de retirarse como presidenta y CEO de NSF International, una empresa privada que brinda servicios, investigación y formación a una clientela global. También se desempeña como profesora adjunta en el Departamento de química de la Universidad de Toledo y es directora en el International Clean Water Program (Programa internacional de aguas limpias).

Michael Taubitz es ingeniero mecánico, inició su carrera en la fabricación durante los 60. Se desempeño en ingeniería y recursos humanos, dedicando la mayor parte de su tiempo a la seguridad ocupacional. En 1999, fundó una nueva actividad en General Motors que brindara coordinación técnica a los temas emergentes de salud y seguridad globales. Sus esfuerzos más recientes se han centrado en cuestiones referidas a los productos químicos y su reglamentación.