enero/febrero 2014
    Entrevista

    Presidente del Consejo directivo de ASTM 2014

    Como presidente y director sénior de Simpson Gumpertz & Heger Inc., ¿qué desafíos y oportunidades ve usted para su empresa mientras ésta se prepara para cerrar su sexta década dedicada a prestar servicios a una amplia base de clientes?

    La empresa SGH ha sido muy afortunada de haber crecido y ampliado sus servicios y base de clientes de forma ininterrumpida durante décadas. Con miras al futuro, nos dedicamos a mantener la cultura transmitida por nuestros fundadores, que ha sustentado esta prosperidad. Nos dedicamos a mantenernos ágiles en nuestros mercados para poder reaccionar ante los cambios inevitables e impredecibles que se avecinan y a conservar el liderazgo en nuestras áreas de servicio técnico.

    Uno de nuestros desafíos y oportunidades, con el cual muchas empresas se enfrentan, es la transición de los puestos jerárquicos. De hecho, cuando sus lectores lean esto, estaré dejando mi cargo como presidente de SGH, aunque continuaré como socio sénior, para permitir que la siguiente generación de líderes tome las riendas del mismo modo que Werner Gumpertz lo hiciera 20 años atrás cuando se hizo a un lado y asumí la presidencia de esta firma. Soy optimista respecto de nuestro futuro porque confío que nuestro personal, extremadamente talentoso y dedicado en todos los niveles, cuenta con las herramientas y la visión común para continuar y ampliar nuestro éxito en el futuro.

    En la Casa de Adoración Bahá'í (Baha’i House of Worship) de Chile, bajo construcción en Santiago, se utiliza un tipo único de vidrio colado que realzará su belleza. Tom Schwartz habla sobre la evaluación de materiales que se está realizando en su empresa, Simpson Gumpertz & Heger, que ayudará a garantizar que, una vez que el edificio haya sido terminado, los materiales para este templo tengan el rendimiento previsto. (video)

    Encuentro paralelismos entre ASTM International y SGH res pecto del valor que le damos al trabajo de calidad y a nuestra visión a largo plazo sobre el desarrollo del personal y la promoción de los líderes. Me siento muy afortunado de haber ocupado puestos de liderazgo en estas dos grandes organizaciones.

    Hace tiempo que es integrante de la junta de directores de ASTM International y ha visto cómo la oferta de productos de ASTM se ha ampliado en respuesta a las necesidades de sus miembros y clientes. ¿Puede dar testimonio de algunos de esos cambios y contarnos cómo considera que ASTM continuará desarrollándose en el transcurso de los próximos cinco años?

    A lo largo de los años, ASTM siempre ha mejorado su enfoque respecto de sus miembros. Su inversión en tecnología ha extendido el alcance de la empresa a todo el mundo y ha facilitado la participación mediante mejoras en la votación electrónica, el desarrollo de normas, reuniones y conferencias vía Internet.

    La creatividad y el trabajo arduo y tenaz del personal de Cooperación Global y de Marketing Externo de ASTM ha abierto oportunidades para difundir el buen trabajo de ASTM de una manera que dudo la junta de directores de hace 20 años hubiera podido imaginar. Esfuerzos tales como el programa de memorandos de entendimiento, la inauguración de nuevas oficinas en Europa y Canadá sumadas a las oficinas más antiguas de China y México, y la expansión del uso de las normas de ASTM fuera de los EE. UU han acentuado la importancia global de ASTM. 

    Los próximos cinco años espero ver que tales oportunidades se sigan ampliando, aunque el impacto mundial de las normas de ASTM haya aumentado los desafíos. Los miembros, el personal y la junta de directores tendrán que mantenerse alerta y comprometidos con los elevados principios de ASTM International para seguir promoviendo sus metas.

    Desarrollado por el Comité E06 de ASTM sobre comportamiento de edificios, el método de prueba E1105 de ASTM se utiliza ampliamente para verificar la penetración del agua en componentes de edificios, como ventanas y muros de revestimiento. Tom Schwartz muestra cómo se realiza la prueba en Simpson Gumpertz & Heger y habla sobre cómo se utiliza en la industria. (video)

    La utilización de normas de consenso voluntario en reglamentaciones gubernamentales ha sido recientemente un importante tema de debate. ¿Qué opinión le merece este tema?

    ASTM publica el trabajo de sus miembros voluntarios. Ese trabajo es la culminación de un amplio proceso de consenso abierto que obtiene su fuerza de la unión de intereses públicos y privados que confluyen para debatir posiciones y llegar a un compromiso racional con el espíritu de alcanzar un bien mayor.

    Ese proceso continuo está impulsado por los ingresos provenientes de la venta de esas normas; así el proceso se autofinancia y está libre de cualquier influencia indebida por parte del gobierno, partidos políticos o la industria. Este sistema no tiene parangón en el mundo del desarrollo de normas debido a la calidad y la relevancia de las normas que produce. Este sistema probado recibe ataques de varios frentes.

    El ataque proviene de la piratería y de un cuestionamiento fundamental al derecho de titularidad sobre la propiedad intelectual. La piratería es y, por desgracia, posiblemente seguirá siendo una plaga para las economías mundiales. No podemos soñar con que desaparezca, sólo podemos seguir trabajando para disminuir su impacto y llevar a los responsables ante la justicia. Estel último desafío, sin embargo, es uno que podemos, y deberíamos, vencer. ASTM International está a la vanguardia de esa iniciativa.

    El cuestionamiento al derecho de titularidad sobre la propiedad intelectual proviene de quienes argumentan que los materiales protegidos por derechos de autor deberían estar disponibles en Internet independientemente de los deseos del titular de tales derechos. Con respecto a las normas y los códigos, el argumento reside en que, ya que los gobiernos y las agencias federales, estatales y municipales hacen referencia a tales normas y códigos (pero no los crean), estos deberían ser de libre acceso. A primera vista, es una hipótesis interesante. Pero lo interesante desaparece cuando uno considera las consecuencias de ignorar los derechos de titularidad sobre la propiedad —las obras originales sobre las que ASTM y muchas organizaciones similares se basan.

    Este cuestionamiento al valor de la propiedad intelectual se remonta a un acontecimiento similar en la historia de los EE. UU. En 1790, esta joven nación estableció la Oficina de Patentes de los Estados Unidos. Esta primera versión de la Oficina de Patentes no revisaba las solicitudes de patentes por su singularidad como lo hace hoy. La Oficina de Patentes era poco más que un centro de intercambio de ideas y, por tal motivo, las patentes que emitía no tenían ningún valor intrínseco.

    Muchos respetados académicos e intelectuales de ese entonces se opusieron a la propuesta de crear el derecho a beneficiarse de las patentes, bajo el argumento de que las ideas e invenciones deberían ser libres para que todos puedan utilizarlas y beneficiarse de ellas sin tener en cuenta quién desarrolló la idea o invención. Del mismo modo que el argumento "las leyes deben ser libres", el concepto de que las ideas fueran libres era interesante a simple vista. Después del establecimiento de la Oficina de Patentes, Alexander Hamilton planteó que ésta debía encargarse de la revisión crítica de las solicitudes de patentes y emitir patentes —y otorgarle el derecho a beneficiarse de esas patentes únicas— sólo a aquellos cuyas ideas fueran originales. Hamilton se dio cuenta de que nosotros, como nación, teníamos un interés sustancial en el desarrollo de nuevas ideas e invenciones y que para incentivar tal comportamiento, los nuevos conceptos tenían que tener valor.

    El razonamiento de Hamilton finalmente prevaleció. En 1836, el Congreso comenzó a exigir la revisión crítica y la "certificación" de todas las presentaciones ante la Oficina de Patentes en cuanto a su singularidad. De este modo, impulsaron considerablemente el concepto de los derechos de propiedad intelectual.

    Basado en el valor de la obra original, este país que entonces era de naturaleza agrícola y rural, pasó a liderar el mundo mediante la revolución industrial y en el desarrollo de los avances tecnológicos que continúan hasta nuestros días.

    Unos 20 años después de que la Oficina de Patentes comenzara a emitir patentes con valor, Abraham Lincoln, entonces un joven abogado de Illinois, reflexionó sobre los beneficios derivados de esta decisión cuando observó que el "combustible del interés" aviva "el fuego del genio". Esa es un punto de vista que no deberíamos perder en el pensamiento moderno.

    Son permanentes los desafíos para las alianzas entre entidades públicas y privadas, a pesar de que muchos reconocen los importantes beneficios que conlleva el sistema actual. Los lectores interesados pueden consultar los informes de la Conferencia Administrativa de los Estados Unidos (Administrative Conference of the United States) y la Administración Nacional de Archivos y Registros (National Archives and Records Administration) de la Oficina del Registro Federal (Office of the Federal Register). Ni siquiera los documentos del Registro Federal ni otros documentos gubernamentales en línea son gratuitos para todos. 

    Uno de los motores principales de la prosperidad económica en todo el mundo son las normas de alta calidad pertinentes para el mercado. Los métodos de prueba y las prácticas que las normas establecen no pueden alcanzar ese objetivo a menos que, como las patentes y otras obras protegidas por derechos de autor, tengan un valor intrínseco para impulsar la mejora continua y el desarrollo. El valor tiene su precio. La revisión y creación continuas de nuevas normas que se ocupen de tecnologías y cuestiones nuevas e importantes tienen un costo. Ese costo es financiado por la venta de las normas existentes. Es un círculo eficaz y eficiente, que si se rompe, puede no sobrevivir durante mucho tiempo. El concepto gratis es sencillo, pero no siempre, inteligente. Y gratis no siempre es "gratis" —hay un costo sustancial relacionado con las leyes y reglamentaciones reales, creadas por las legislaturas, interpretadas por los tribunales e implementadas por el poder ejecutivo, que incorporan las normas y los códigos. A tales costos los denominamos impuestos.

    ASTM International participa activamente en la lucha para preservar el valor de la propiedad intelectual y de la alianza consolidada que existe entre las entidades públicas y privadas y que ha servido a este país —y, de hecho, a muchos países— tan bien desde hace más de 100 años.

    A medida que la economía mundial evoluciona y Europa y los Estados Unidos participan en negociaciones comerciales, ¿cuáles son las cuestiones clave que ASTM debería controlar?

    En los últimos 20 años, ASTM International ha pasado de ser un productor, principalmente local, de normas (utilizadas a nivel mundial gracias al alcance de las industrias estadounidenses) a ser un importante proveedor de normas internacionales, elaboradas por sus expertos técnicos procedentes de 150 países y creadas para resolver desafíos en todo el mundo. Desde hace varios años, más de la mitad de los ingresos de ASTM International por la venta de normas proviene de las compras fuera de los Estados Unidos. Ha habido, y continúa habiendo, desafíos importantes al lugar que ocupa ASTM en el mercado mundial.

    En los últimos años, las políticas institucionales europeas han intentado disminuir el uso de las normas de ASTM mediante el planteo de reglamentaciones que reconocieran como productores de normas internacionales sólo a algunos desarrolladores y ASTM no figuraba entre ellos. Ahora, con las negociaciones sobre la Alianza Transatlántica de Comercio e Inversión en curso, la cuestión de las normas está una vez más a la vanguardia. Las normas sustentan el comercio libre y sólido y así proporcionan un lenguaje comercial en común y protegen la idoneidad y seguridad de los materiales y procesos. Es de vital importancia para el libre mercado que las normas se seleccionen según su calidad y relevancia en el mercado y no según decisiones tomadas de manera burocrática. Una vez más, ASTM está al frente de esta campaña.

    Su carrera en SGH ha ido en paralelo con su trayectoria como miembro de varios comités de ASTM International relacionados con la construcción y la ingeniería. En su opinión, ¿cómo contribuyen las normas a la seguridad y la calidad del entorno urbanístico?

    Todas las normas que he ayudado a desarrollar durante mis más de 30 años en ASTM han apuntado a mejorar la fiabilidad y durabilidad de los edificios, más específicamente, de los cerramientos para edificios. Mi primera participación se relacionó con las normas para ventanas y puertas bajo la jurisdicción del Comité E06 sobre comportamiento de edificios. Después de haber experimentado algunos de los problemas de comportamiento estructural que no habían sido detectados por las pruebas de resistencia de los muros de revestimiento mediante el uso de una única carga aplicada a los límites de diseño, redacté, junto con mis colegas de SGH, el primer borrador de lo que sería la prueba estructural cíclica para muros de revestimiento conocida como la norma E1233, Método de prueba para el comportamiento estructural de ventanas, puertas, tragaluces y muros de revestimiento mediante presión diferencial cíclica del aire. Esto ayudó a ampliar la relevancia de las pruebas de capacidad de carga y la fiabilidad de nuestros edificios.

    Habida cuenta de los frecuentes problemas con la penetración del agua a través o alrededor de los sistemas de fenestración y los recubrimientos de paredes en general, contribuí con la elaboración del borrador de la norma E1105, Prueba de agua para evaluar el comportamiento en el terreno de ventanas, puertas y muros de revestimiento. Mi empeño en eliminar filtraciones de agua por los muros de los edificios me llevó a presidir un simposio organizado por ASTM sobre "El agua en los muros exteriores —problemas y soluciones", en 1990, y a ser el editor de la Publicación Técnica Especial 1107 relacionada. 

    En cuanto a la seguridad, un subcomité que presidí desarrolló la norma E2270 de ASTM, Práctica para la inspección periódica de fachadas de edificios para identificar condiciones inseguras, que ayudó a encarar un problema importante en muchas de nuestras envejecidas ciudades, donde los elementos deteriorados de las fachadas de los edificios amenazan la seguridad pública.

    ¿Ha observado alguna tendencia a cambiar el modo como se redactan las normas en este ámbito?

    Ciertamente, el proceso de elaboración de normas ha cambiado significativamente a lo largo de los años, con el advenimiento de herramientas de comunicación más eficientes y eficaces, pero los cambios sustanciales que he visto con respecto al contenido de las normas tiene más que ver con la gran expansión de la variedad y diversidad de las normas que elaboramos. A modo de ejemplo, el subcomité que presidí durante 22 años, el E06.55 sobre comportamiento de cerramientos de un edificio, ha publicado normas que proporcionan pautas a diseñadores que enfrentan el desafío de seleccionar nuevos materiales, normas sobre evaluación de la seguridad de las fachadas de edificios, normas que sirven de guía para investigar de manera racional y confiable pérdidas en edificios, y normas sobre la forma correcta de efectuar la puesta en servicio de cerramientos de edificios.

    ASTM International está empezando a crear métodos para que sus comités técnicos piensen más allá del ámbito individual de sus sectores específicos en la industria y tengan en cuenta los sistemas más amplios donde existen sus normas. ¿Puede contarnos su experiencia con el desarrollo sistémico de normas?

    Al principio, cuando trabajaba en el Comité E06 de ASTM, me interesé por la obra de Alan Yorkdale, quien había creado un nuevo subcomité, el E06.55 sobre comportamiento de cerramientos de un edificio. Si bien ASTM tenía muchas normas buenas que se aplicaban a elementos específicos de los cerramientos de un edificio —ventanas, puertas, sistemas de acabado del aislamiento exterior, mampostería, etc.— estaba bastante claro para Alan y para muchos de sus colegas que los problemas de comportamiento se producen con mucha más frecuencia con la interacción entre estos elementos del cerramiento que en los elementos en sí.

    Alan creó el Subcomité E06.55 con la idea de que íbamos a analizar globalmente todos estos elementos e incluiríamos otros más, como cuestiones de economía y sustentabilidad. Él estaba muy adelantado a su tiempo en cuanto a la amplitud de su análisis; el proyecto era muy ambicioso, demasiado ambicioso para los recursos con los que contábamos. Lamentablemente, Alan falleció a los pocos años de haber creado el subcomité.

    En 1988, ayudé a reorganizar el subcomité y asumí como su presidente. Lo primero que hicimos fue organizar el simposio sobre filtraciones de agua que mencioné anteriormente y ese acontecimiento dio origen a todo lo que el Subcomité E06.55 presentó desde entonces. El simposio reunió a personas que tenían un interés común, quienes presentaron ponencias, tuvieron la ocasión de conocerse y, desde entonces, han trabajado juntos durante todos estos años en la elaboración de normas importantes, el patrocinio de simposios y la publicación de artículos revisados ​​por pares. El trabajo del subcomité ha potenciado la industria de manera importante en muchos aspectos.

    Hace unos años, el Subcomité E06.55 redactó la norma E2813, Práctica para la puesta en servicio del cerramiento de edificios, que establece un proceso por el cual uno racionalmente, y de manera muy sólida y justificable, puede mejorar el comportamiento de los cerramientos de edificios por medio de la conceptualización, el desarrollo del diseño, la construcción y pruebas de verificación de comportamiento.

    ASTM ha estado colaborando con el National Institute of Building Sciences (Instituto Nacional de Ciencias de la Construcción). El grupo de ASTM está actualmente trabajando en la formación de quienes se dedican a la puesta en servicio de cerramientos de edificios. Esta estrategia orientada a mejorar el comportamiento de los edificios explora nuevos territorios y potencia significativamente nuestro continuo empeño por mejorar el comportamiento y la sustentabilidad de nuestro entorno urbanístico. El desarrollo de esta práctica demuestra aún más la capacidad de respuesta del proceso de elaboración de normas de ASTM a las necesidades del mercado y a nuestra necesidad colectiva de avanzar hacia una mayor sustentabilidad.

    El consejo que suelo dar a los miembros del nuevo Comité E60 sobre sustentabilidad, que actualmente está comenzando a involucrarse en temas de gran envergadura en todas las disciplinas casi del mimo modo como lo hizo el Subcomité E06.55 hace más de veinte años, es mantener la visión, pero arrancar con algo que pueda lograrse, obtener algunos logros, generar algo de impulso, mostrar a la gente que se puede lograr algo y acercarse a la meta progresivamente. [Para obtener más información sobre este tema, lea el artículo sobre el Comité asesor para el entorno urbanístico.]

    Tom Schwartz con Werner Gumpertz en la biblioteca de SGH, donde se guardan volúmenes del Anuario de normas de ASTM que se remontan a la década de los cuarenta, junto con volúmenes de códigos y normas de otras organizaciones.

    ¿Le gustaría agregar algo más?

    Espero con mucho interés liderar la junta de directores en 2014 para abordar los difíciles temas y desafíos que enfrentamos y promover el gran trabajo de ASTM International.

    Werner Gumpertz, Tom Schwartz y SGH

    Durante mucho tiempo, Werner Gumpertz ha sido un mentor para Tom Schwartz y para muchos de los empleados de SGH. Luego de haber cofundado la empresa SGH en 1956 y haberla guiado durante su crecimiento inicial como jefe del Grupo de Tecnología de Edificios, socio sénior y director emérito, Gumpertz, un reconocido experto en tecnología de techos, sigue yendo a diario a las oficinas de la empresa y ofrece su visión sobre los desafíos técnicos con los que se enfrentan sus colegas.

    Contratado por Gumpertz en 1973, Schwartz tiene muchos buenos recuerdos de los años cuando trabajaban y viajaban juntos a obras y a reuniones de ASTM, que resumió para una biografía de Gumpertz escrita por Babette Rittmeyer, que se publicará este año. Schwartz recuerda, entre otras cosas, el compromiso de Gumpertz con la excelencia en la ingeniería y la expresión concisa, así como su precisión e ingenio en el estrado, donde con frecuencia fue llamado a dar testimonio como experto en casos relacionados con fallas en techados y otros temas de Ingeniería Forense. Schwartz es un admirador de las posturas de Gumpertz en contra del "discurso corporativo" y a favor de la comunicación directa, la gestión y el servicio a los clientes, como lo ejemplifica el mantra de Gumpertz, "Cuida la calidad de nuestro trabajo técnico y el resto se cuidará solo". En febrero, Schwartz dejará su cargo como presidente de SGH, aunque continuará como director sénior, para darle paso a la siguiente generación de líderes.

    Un pantallazo de Simpson Gumpertz & Heger

    Con sede en Waltham, Massachusetts, Simpson Gumpertz & Heger es una empresa de ingeniería que diseña, investiga y rehabilita estructuras y cerramientos para edificios. Con clientes en más de 30 países de todo el mundo, SGH colabora con arquitectos, propietarios, contratistas y fabricantes de materiales para encontrar soluciones para proyectos exigentes relacionados con edificios, transporte, centros nucleares, científicos y de defensa, agua y aguas residuales. Entre los proyectos destacados emprendidos por SGH, están:

    La torre John Hancock de Boston, Massachusetts.
    Poco después de la finalización de su construcción, la Torre John Hancock de 60 pisos, 240 m de vidrio espejado, experimentó fallas de muchos de los 10344 paneles de cristal reflectante. SGH evaluó el comportamiento del edificio y las fuerzas ejercidas sobre el cristal. El análisis efectuado luego de la rotura en las superficies de fractura del cristal demostró que las fracturas se debieron a defectos de diseño en las unidades de vidrio aislante. Todas las unidades de vidrio aislante de doble panel fueron reemplazadas con vidrio templado monolítico.

    La Central de Energía Nuclear Seabrook | Seabrook, New Hampshire
    Cuando se descubrió la reacción álcali sílice (ASR, por sus siglas en inglés) en el concreto de la Central de Energía Nuclear Seabrook, la Comisión de Regulación Nuclear de EE. UU. solicitó que la Central Seabrook investigara y evaluara las consecuencias del deterioro por la ASR en el comportamiento de las estructuras existentes críticas desde el punto de vista de la seguridad. SGH realizó investigaciones de campo y de laboratorio y utilizó los datos del sitio para analizar el comportamiento estructural del concreto afectado por la ASR. Tras un examen y evaluación detallados, SGH ayudó a la empresa de servicios públicos a desarrollar e implementar un procedimiento de control a largo plazo para determinar los efectos, también a largo plazo, de la expansión de la ASR.

    El Telescopio de Espejos Múltiples del Monte Hopkins, Arizona
    SGH fue el principal consultor de diseño para la estructura de soporte de la óptica del telescopio de espejos múltiples y el edificio que lo alberga. Con la llegada de espejos económicos y grandes de fundición centrifuga, los seis espejos del telescopio de espejos múltiples fueron reemplazados por un único espejo de 6,5 metros de diámetro. Para llevar a cabo el reemplazo, SGH desarrolló conceptos, diseños finales, planos y especificaciones para la nueva estructura de soporte de la óptica.

    El Puente de Brooklyn, Brooklyn, Nueva York.
    Cuando el Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York rehabilitó el puente de Brooklyn para su centenario, SGH aconsejó al contratista sobre los procedimientos para esta obra, que se realizó mientras el puente seguía en funcionamiento. SGH diseñó 16 pasarelas suspendidas por debajo de los principales cables de suspensión y brindó asesoramiento sobre los desafíos estructurales durante la rehabilitación de las vigas y los problemas de colocación de revestimientos.

    Biografía

    El ingeniero Thomas A. Schwartz es un socio sénior y presidente de Simpson Gumpertz and Heger Inc., una empresa nacional de ingeniería con cinco sucursales en los EE. UU., que diseña, investiga y rehabilita estructuras y cerramientos para edificios.

    Luego de obtener una licenciatura en Ingeniería Civil en la Universidad Tufts de Medford, Massachusetts, Schwartz comenzó a trabajar como ingeniero en SGH. En sus primeros años en la empresa, obtuvo la maestría en Ingeniería de Materiales en el Massachusetts Institute of Technology (MIT, Instituto de Tecnología de Massachusetts) de Cambridge.

    Antes de asumir su actual puesto, Schwartz estuvo en varios cargos en SGH, desde ingeniero raso hasta ingeniero sénior y desde asociado hasta socio principal. Schwartz, ingeniero matriculado profesionalmente en nueve estados y en el Distrito de Columbia, se dedica a sistemas de envoltura de edificios, como los muros de revestimiento, el vidriado, el techado, la impermeabilización y la albañilería. Investiga y evalúa todo tipo de vidrios y sistemas de ventanas, techados y sistemas de muros así como, también diserta y escribe mucho sobre tecnología de cerramientos de edificios.

    En reconocimiento a su capacidad y labor profesional, Schwartz recibió la membresía en la Sociedad de Honor de Ingeniería Tau Beta Pi y fue elegido miembro de la Sociedad de Investigación Científica Sigma Xi. Schwartz recibió el Premio Walter C. Voss 2006 de ASTM International en honor a su liderazgo y más de 30 años de servicio en la industria de la tecnología de la construcción. También recibió en 1987, el Premio Engineering-News Record por su contribución a la Ingeniería. Entre otros reconocimientos, están el Premio al Mérito 1994 de ASTM International y un Premio al Servicio de la junta de directores de ASTM en 2008.

    Schwartz se unió a ASTM International en 1982 y actualmente trabaja en los Comités E06 sobre comportamiento de edificios, C14 sobre vidrio y productos afines y E58 sobre ingeniería forense. Es ex presidente del Subcomité E06.55 sobre comportamiento de cerramientos de un edificio. Se desempeñó en la junta de directores de ASTM desde 2006 hasta 2008 y desde 2010 hasta la actualidad.

    Además de su trabajo en ASTM, Schwartz es árbitro de la industria de la construcción para la American Arbitration Association (Asociación de Arbitraje Estadounidense) y es miembro de la American Society of Civil Engineers (Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles) y de la Boston Society of Civil Engineers (Sociedad de Ingenieros Civiles de Boston). También fue editor técnico de la Glass Digest durante más de una década.