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Julio/Agosto 2009
Entrevista

Las normas y las exportaciones estadounidenses para la Unión Europea

Una entrevista con Louis Santamaría

Louis Santamaría, miembro del personal del Departamento de Comercio de los EE. UU. desde 1986, se desempeña en la actualidad como agregado de normas de los EE. UU. en la misión diplomática estadounidense en la Unión Europea en Bruselas, Bélgica. Aquí Santamaría habla de su trabajo y de la labor de la misión diplomática estadounidense para ayudar a que las empresas del país exporten productos al mercado de la Unión Europea.

¿Cómo describiría el propósito del programa del agregado de normas del Departamento de Comercio de los EE. UU.? ¿Cuáles son los objetivos actuales del programa?
El programa del agregado de normas forma parte de los Servicios Comerciales de la Dirección de Comercio Internacional del Departamento de Comercio de los EE. UU. (DOC, por sus siglas en inglés). Su función, con el apoyo del programa del agregado de normas y de un sinnúmero de recursos del DOC relacionados con las normas, es ayudar a que las empresas estadounidenses logren exportar sus productos a los mercados que intentan captar, que en la Unión Europea (UE) comprenden 500 millones de consumidores en los 27 estados miembro. El Servicio Comercial de la misión diplomática estadounidense en la Unión Europea se encuentra en una posición excepcional para apoyar los esfuerzos que realizan las empresas de los EE. UU. con el fin de cumplir los desafíos del mercado de la Unión Europea y aprovechar las oportunidades que éste ofrece, en especial a medida que sus estados miembro armonizan normativas y aumentan la integración económica.

En marzo de 2003, el Secretario de Comercio lanzó la iniciativa relacionada con normas del Departamento de Comercio a pedido de las asociaciones industriales que estaban preocupadas por el uso cada vez mayor de normas voluntarias y obligatorias como barreras técnicas al comercio y para fortalecer la competitividad de los EE. UU. mediante una participación más destacada del organismo oficial en las actividades normativas. La iniciativa del DOC constaba de un plan para ampliar las actividades actuales y desarrollar un marco que se ocupara de la relación entre las normas extranjeras y la competitividad internacional de las empresas estadounidenses. Un punto significativo del plan fue la consolidación del programa del agregado de normas.

El programa resalta la importancia de cuestiones relacionadas con las normas en el comercio. La labor comercial relativa a las normas es muy importante para nuestros clientes. Nuestros esfuerzos con la industria, concretamente con el Foro de la ATSC (siglas en inglés de advanced television systems committee, Comité de sistemas avanzados de televisión) para promover el uso de la norma de televisión de alta definición (HDTV, high definition television) en varios países representan un ejemplo de esta labor. Además, EE. UU. fomenta procesos de desarrollo de normas abiertos y transparentes a nivel mundial para garantizar que las empresas estadounidenses puedan proporcionar sus opiniones y experiencia o podrían encontrarse excluidas de mercados lucrativos o con una participación muy reducida en el mercado. Además, los países podrían usar normas nacionales para bloquear eficazmente las importaciones haciendo esas normas obligatorias. Un aspecto clave del trabajo normativo del Servicio Comercial es ocuparse de estas barreras no arancelarias o técnicas para el comercio.

Nuestra labor dedicada a cuestiones afines a las normas y a la evaluación es importante para el éxito de muchos exportadores estadounidenses. Esta tarea es en especial necesaria para nuestros clientes principales, las pequeñas y medianas empresas, que no tendrán éxito sin nuestro apoyo.

Un ejemplo de nuestro enfoque actual en Europa es el Programa de Normas Regionales Europeas y de Acceso a Mercados y Cumplimiento de Obligaciones (ERS/MACP, siglas de Europe Regional Standards/Market Access and Compliance Program). El ERS/MACP, que abarca puestos del Servicio Comercial en 38 países, se concentra en los aspectos del acceso a mercados y del cumplimiento de obligaciones de las normas, en la evaluación de conformidad y en la certificación de productos. El objetivo es brindarles una "alerta precoz" a las empresas estadounidenses establecidas en mercados europeos para que puedan influir en las decisiones de la Unión Europea/Comisión Europea (Asked Louis). A la larga, este programa clave nos permitirá servir mejor a nuestros clientes y ampliar las oportunidades de exportación de los EE. UU. La ASTM International participa en el ERS/MACP y lo apoya, como lo hacen las oficinas de la Dirección de Comercio Internacional, el National Institute of Standards and Technology (Instituto Nacional de Normas y Tecnología) y algunas entidades del sector privado.

La ASTM International tiene 1.500 miembros europeos y hace poco se llevaron a cabo reuniones de comités en Europa, entre las que se encuentran las de Inglaterra, Alemania, Italia y otras más programadas en el futuro. ¿Qué impacto cree que tienen estas reuniones y las actividades de extensión afines que realiza la ASTM en cuanto al conocimiento de las normas de las ASTM en Europa y a su uso?
En principio, una presencia más prominente de la ASTM fuera de los Estados Unidos, con reuniones y actividades de extensión en Europa y otros países, indudablemente ayudará a que un público más variado tenga un mayor conocimiento de la ASTM. Esto de por sí debería producir resultados positivos para la ASTM.

Un impacto posible podría ser que las normas de la ASTM se usaran cada vez más en el contexto no normativo. Además, estas actividades de extensión y difusión podrían ayudar a disipar la idea de que sólo las organizaciones con sede en Ginebra desarrollan normas pertinentes a nivel internacional.

¿Cómo describiría el enfoque europeo en cuanto a la evaluación de la conformidad y al uso de la marca de CE (Conformidad Europea)? ¿De qué manera favorece o dificulta esto el acceso de las empresas no europeas a mercados europeos?
En pocas palabras, el enfoque europeo esdescendentemientras que el estadounidense es ascendente.

Según el "Nuevo Enfoque" de la Unión Europea en materia de armonización técnica y a las normas, que prevé citar normas para definir las características técnicas de un producto, los fabricantes estadounidenses deberán tener en cuenta, antes de exportar, cómo demostrarán que sus productos cumplen con las directrices del Nuevo Enfoque. Puede haber varias opciones de evaluación de conformidad según el producto; las exigencias están especificadas en la directriz pertinente y el uso de las normas regionales europeas forma parte del proceso. La mayoría de los productos exportados demuestra claramente que cumplen con las normativas con la marca de CE. Como tienen en cuenta que, para poder exportar a la Unión Europea, no basta con las evaluaciones y la certificación para el mercado estadounidense, los fabricantes deben empezar desde cero a determinar cómo cumplir con los requisitos de la Unión Europea.

Ya que la legislación armoniza requisitos obligatorios de seguridad de los productos en toda la Unión Europea, por lo general, un fabricante sólo debe hacer el proceso una vez para poder exportar a los 27 estados miembro de la Unión Europea. De este modo, el uso de la marca de CE (Conformité Européenne) permite el acceso a todos los estados miembro; y en ese sentido es bueno. La marca de CE puede ser onerosa si la directriz exige el uso de un organismo calificado (una entidad que cumpla las exigencias pertinentes indicadas para realizar la evaluación de conformidad según una directriz). Si no lo exigiera, las empresas tendrían más flexibilidad.

¿Cómo influyeron las directrices y normas del REACH, RoHS, WEEE y EuP con los negocios con los que ustedes trabajan? ¿Qué tipo de asistencia solicita la gente? ¿Qué papel desempeñan las normas para ayudarles a las empresas a cumplir con esos reglamentos?
En general, estos y otros reglamentos y normativas influyen mucho en las empresas estadounidense que quieren exportar a la Unión Europea y muchas empresas de los EE. UU. solicitan que el Servicio Comercial les ayude a conocer sus exigencias. Ésa es nuestra función: los equipos dedicados a las normas y otros especialistas de la misión diplomática estadounidense en la Unión Europea, y con frecuencia, otros recursos del DOC relacionados con las normas, ofrecen asesoramiento e información en el proceso para lograr el cumplimiento normativo. (Ver recuadro, “Los recursos dedicados a las normas del Departamento de Comercio de los EE. UU.”).

Si bien las normas de la Unión Europea en materia de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, (Waste Electrical and Electronic Equipment, WEEE) no exigen trámites específicos de aduana, pueden acarrear obligaciones financieras para los exportadores estadounidenses. Las reglas les exigen a los exportadores que registren los productos con una autoridad nacional relacionada con la directriz de WEEE o hacer el registro por intermedio de un socio local. De manera similar, reglas afines para las RoHS (Restriction of the Use of Certain Hazardous Substances in Electrical and Electronic Equipment: Restricciones del uso de substancias peligrosas en equipos eléctricos y electrónicos) no suponen trámites de aduana. Sin embargo, una autoridad europea encargada de controlar el cumplimiento de las RoHS o un cliente podría pedirles a los exportadores estadounidenses que demuestren haber realizado las diligencias debidas conformes a las prohibiciones de sustancias para cada caso en particular.

La normativa de REACH (Registration, Evaluation and Authorization of Chemicals: Registro, evaluación y autorización de sustancias químicos) es una política clave sobre sustancias químicas que se hizo ley en junio de 2007. La nueva política afecta a casi todo el sector industrial. Desde entonces, la normativa de REACH ha exigido que las sustancias químicas producidas en la Unión Europea o que se importen a ésta en cantidades que superen la tonelada por año tienen que registrarse ante una agencia central europea de sustancias químicas, junto con información sobre sus propiedades, uso y manejo seguro. Las sustancias químicas prerregistradas antes del 1 de diciembre de 2008, se beneficiaron con plazos de registro posteriores, que varían de 3 a 11 años según la cantidad de sustancia química y las propiedades potencialmente peligrosas. Las empresas estadounidenses que no estén establecidas en la Unión Europa no podrán registrarse directamente y deben registrar sus sustancias químicas por intermedio de su importador o por un "Representante exclusivo del fabricante no comunitario" con sede en la Unión Europea. El Servicio Comercial recibe muchas solicitudes de orientación de exportadores estadounidenses sobre el cumplimiento del REACH.

Los productos que usan fuentes de energía como, por ejemplo, los televisores, las computadoras, los ventiladores y equipos de iluminación, pronto estarán sujetos a nuevas exigencias de rendimiento energético de la UE. Con la adopción en 2005 de una directriz marco sobre el diseño ecológico para productos que utilizan energía, los organismos de normalización de la UE tendieron las bases para "medidas de ejecución" específica que afecta a una variedad de artículos. El objetivo es minimizar el consumo de energía en la etapa del diseño y durante la producción, el transporte, el embalaje, etc. Los productos que cumplan con la normativa serán reconocidos fácilmente porque llevarán la marca de CE que indica la seguridad del producto y que cumple con todas las exigencias pertinentes relativas al rendimiento energético. Los criterios para seleccionar nuevas medidas de ejecución tienen que ver con un impacto medioambiental significativo, junto con un alto volumen de ventas y con que haya un claro potencial de mejoramiento en cuanto al impacto medioambiental que no implique costos excesivos.

  • Los costos aparentes que supone el cumplimiento de las directrices de WEEE y RoHS como también las del REACH y EuP/del diseño ecológico se concentran en líneas generales en tres aspectos:
  • Los costos financieros que conlleva el cumplimiento, como los derechos de certificación, de evaluación, etc. de las directrices de WEEE o del REACH.
    Los costos relacionados con el rediseño de productos y la calificación de componentes que provengan de la directriz de RoHS además de los costos de los sistemas de tecnología de la información y de los cambios del proceso comercial que supone el saneamiento de la cadena de distribución de sustancias prohibidas, y, por supuesto, los recursos humanos necesarios para planificar y gestionar el cumplimiento; y
  • Los costos relacionados con aspectos legales, tales como la preparación de documentos concernientes al cumplimiento de las directrices, las solicitudes de exención de la directriz de RoHS y las controversias legales asociadas con el cumplimiento de las normativas. Las partes interesadas suelen pedirnos opiniones en cuanto a si las normativas y las directrices afectan a sus productos; también solicitan explicaciones de los conceptos clave y, ocasionalmente, piden asistencia para comprender los procesos de establecimiento de políticas, como el procedimiento de exención de la normativa de RoHS.

En la actualidad, las normas tienen un papel relativamente secundario en torno a las directrices de WEEE, RoHS y del REACH, pero cumplen un rol más importante en EuP. Por ejemplo, hay una norma europea (EN, European Norm) armonizada para las especificaciones de la marca de WEEE, pero ninguna para la gestión y la evaluación de normas para el cumplimiento de las RoHS. Ni la directriz de WEEE ni la de RoHS exige usar normas para ningún otro aspecto relativo al cumplimiento de sus exigencias. Sin embargo, esto puede cambiar debido a las propuestas realizadas por la comisión para introducir la directriz de RoHS al mundo de la marca de CE.

¿Cómo describiría al Consejo Económico Transatlántico (CET) y a sus progresos desde su formación en el año 2007? ¿Qué campos son prioritarios? ¿Cómo se integran las normas al debate?
En abril de 2007, el presidente de los EE. UU. George W. Bush, la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso firmaron un acuerdo mediante el cual crearon un organismo permanente que compromete a los EE. UU. a lograr una “integración económica transatlántica más profunda”. El documento hace hincapié en que "la economía transatlántica siga al frente de la globalización" y que los EE. UU. y la UE procuren fortalecer la integración económica. El acuerdo estableció un Consejo Económico Transatlántico que estaría presidido por un funcionario del gabinete de la Casa Blanca por el lado de los EE. UU. y por un miembro de la Comisión Europea por el lado de la UE.

Los campos en los que hay que tomar medidas en forma prioritaria abarcan la cooperación normativa, los derechos de propiedad intelectual, el comercio y la seguridad, las inversiones, los mercados financieros y la innovación y el desarrollo tecnológico. En una gran variedad de ámbitos de colaboración afines a normativas horizontales, las consultas habituales entre los organismos estadounidenses y europeos ayudan a compartir una agenda normativa y a trabajar para armonizar enfoques normativos. Por ejemplo, en el ámbito de las políticas concernientes a las normas, los EE. UU. y la UE están estudiando sus amplios enfoques legales e institucionales sobre el uso de normas para apoyar los reglamentos. Otras prioridades del CET abarcan ámbitos en donde las normas tienen un papel fundamental.

En el campo del rendimiento energético, los socios están preparando mecanismos para recibir opiniones sobre la fijación de reglamentos y la implementación de medidas energéticas. En este contexto, los biocombustibles son un tema esencial, al cual la ASTM ha hecho aportes de vital importancia. Expertos de los EE. UU. y de la UE han consultado a organizaciones de normalización acerca de una guía para lograr normas internacionales en común sobre biocombustibles, y el trabajo continúa garantizando la compatibilidad entre el sistema estadounidense y el europeo para medir las reducciones de emisiones de gas invernadero que ofrecen los biocombustibles. En cuanto a la seguridad de los productos y de los juguetes, otro campo en el cual la ASTM tuvo un papel principal, los EE. UU. y la UE siguen preparando acuerdos para seguir garantizando la seguridad de los automóviles importados, alimentos, productos farmacéuticos, cosméticos, juguetes y equipos eléctricos.

¿Hacia dónde cree que la Unión Europea se dirige en cuanto a las normas y la evaluación de la conformidad? ¿Cuáles son los temas más importantes que usted cree que las empresas deberían entender sobre este asunto en cuanto al acceso a mercados europeos?
Hay indicios que muestran que la Comisión Europea y la industria dependerán más de las normas y de la evaluación de la conformidad. La primera lo hará en materia de reglamentos, mientras que la segunda por cuestiones de calidad y seguridad. La Comisión Europea podría pedirles más mandatos a las organizaciones europeas de normalización (OEN), (los pedidos de normalización, o mandatos, son mecanismos mediante los cuales la comisión les pide a las OEN que desarrollen y adopten normas europeas para apoyar políticas y leyes europeas) y podría haber más control de la Comisión Europea sobre el eje central de las OEN, los organismos de acreditación y de certificación.

En general, hace falta una mayor participación de la industria tanto para comprender el rumbo que tomará Europa en cuanto a las normas como para contribuir a éste. En particular, las empresas estadounidenses deberían prestarle mucha atención al “nuevo marco legislativo” de la UE, la modernización del Nuevo Enfoque para la comercialización de productos, publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea en agosto de 2008. Estas medidas pretenden quitar los obstáculos que quedan para la libre circulación de productos entre los estados miembro de la UE.

La intención es fortalecer y alinear los sistemas de vigilancia existentes de los productos del mercado con controles a la importación y que estas medidas refuercen el papel y la credibilidad de la marca de CE. En principio, de acuerdo con esta legislación, un estado miembro que tenga intenciones de rechazar el acceso al mercado de algún producto tendrá que hablar con la empresa y fundar cualquier tipo de rechazo. El paquete de medidas debería tener un impacto en muchos sectores industriales.

Las normas europeas desarrolladas según el Nuevo Enfoque están armonizadas en todos los estados miembro de la UE y en los países del Espacio Económico Europeo para permitir la libre circulación de productos.

Si bien la armonización de las leyes de la UE puede facilitar el acceso al mercado de la UE, el Servicio Comercial les advierte a los fabricantes estadounidenses que deberían conocer que los reglamentos y las normas técnicas podrían también funcionar como barreras al comercio si las normas estadounidenses fueran diferentes a las de la UE.

Debido a la enérgica promoción que hace la UE de su sistema de reglamentos y normas y a la generosa financiación para su desarrollo, el régimen de normas de la UE, plasmado en el CEN (Comité Europeo de Normalización), el CENELEC (Comité Europeo de Normalización Electrotécnica) y el ETSI (Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación) es amplio y profundo, se extiende más allá de los límites políticos de la UE y abarca a miembros afiliados (países que esperan convertirse en miembros plenos) como Albania, Croacia, Macedonia, Turquía, etc. Otra categoría, denominada organismo de normalización socio, abarca las organizaciones de normalización de Australia y de otros países, que difícilmente pasarían a ser miembros o afiliados del CEN por motivos políticos o geográficos. Hay otros países en la mirilla del amplio programa de asistencia técnica, que tiene como objetivo exportar normas y reglamentos técnicos europeos a países en vías de desarrollo, en especial en los países mediterráneos y balcánicos y África; otros programas están preparados para China y América Latina.

Con la obligación de adaptarse en forma más rápida a las necesidades de los mercados, las organizaciones de normalización europeas vienen buscando "nuevos productos", que sean parecidas a las normas y obtenidos en menos tiempo. Si bien se han relacionado pocos de estos con los reglamentos europeos hasta la fecha, se espera que con el tiempo servirán como la base para las normas en toda la UE.

 

Louis Santamaría pasó a ser el agregado de normas en la misión diplomática de los EE. UU. ante la Unión Europea en agosto de 2007. Antes, se había desempeñado como agregado de normas con sede en la ciudad México, como agregado comercial sénior en Caracas, Venezuela, y como el funcionario comercial principal en Barcelona, España. Santamaría se unió al personal del Departamento de Comercio de los EE. UU. en 1986 y se desempeñó en la . U.S. Travel and Tourism Administration (Administración de Viajes y Turismo de los EE. UU.) en París, en Ámsterdam y en la ciudad de México. Durante su carrera profesional, trabajó en más de 45 proyectos en 37 países y como especialista sénior en comercialización de servicios turísticos para la Organización de Estados Americanos. Empezó su carrera con Pan American World Airways. Santamaría, egresado de la Universidad de Georgetown como licenciado en administración de empresas, posee una maestría en turismo de la Universidad de Strathclyde de Glasgow, Escocia. Nació en la ciudad de México y domina el español y el francés.