Un buen día
El alcance de la ASTM en abril
Todos los días, a cualquier hora, en algún lugar, alguien está usando una norma de la ASTM International. Pueden estar en una obra de construcción, en un laboratorio, escribiendo un contrato o en una línea de montaje. Para quienes usan normas en su lugar de trabajo, lo más importante es contar con contenido de calidad, relevante y técnico, que son los criterios con los que evalúan el valor de la norma.
Sin embargo, los criterios cambian cuando las normas se usan como base de reglamentos. La cosa se complica. La selección de una norma para la formulación de políticas públicas exige que se comprendan sus posibilidades técnicas, pero también puede exigir que se conozca el proceso mediante el cual se ha desarrollado y que se analice si podría llegar a plantear o no una barrera para el comercio. Se podría exigir que una norma así diera muestras de que se tienen expectativas razonables del cumplimiento de las reglamentaciones; un ente normativo tal vez deba fundamentar su uso. Esta norma deberá resistir un examen público, ya que sus consecuencias serán importantes y, en muchos casos, obligatorias.
Entonces, ¿qué tipo de asistencia les ofrece la ASTM International a estos usuarios? A quienes gobiernan con normas y a quienes son gobernados por normas, la ASTM International les brinda, ante todo, un foro al cual los entes normativos y quienes están regulados por estos pueden concurrir para debatir, negociar y desarrollar normas que se adecuarán a los criterios planteados por ambas partes de igual a igual. La ASTM International participa enérgicamente en actividades congresuales y normativas. Actúa como asesor de los funcionarios públicos en todas partes y les ofrece información y opiniones sobre el proceso de normalización y sobre el uso de normas en las políticas públicas. Pero tal vez el servicio más eficaz para esta categoría especial de usuarios sea el que brindan la oficina, los miembros y el personal de las oficinas centrales de Washington de la ASTM a diario considerando cada caso en particular: asistencia para usar normas con el fin de lograr objetivos comerciales, legislativos o normativos. A eso le llamamos alcance y se da a escala mundial, desde las grandes capitales del mundo hasta los pueblitos.
Tuvimos en cuenta esto cuando realizamos la reunión de abril de la junta de directores de la ASTM International en Washington, D. C. En una jornada completa de visitas en pos de interrelaciones, los miembros de nuestra junta y el personal participaron en 50 reuniones con la Casa Blanca (USTR, OSTP y la OMB1), el Comité de Comercio del Senado de los EE. UU. y organismos normativos gubernamentales. (Para ver el informe completo, consulte el artículo publicado aquí). Los miembros internacionales de nuestra junta se reunieron con consejos comerciales y con diplomáticos en las embajadas de Brasil, Alemania, Japón y de la Unión Europea. Hubo reuniones con grupos de defensa del consumidor, entes de codificación y asociaciones comerciales. Veinticinco funcionarios clave de Washington cenaron con la junta, entre los que se encontraban el Embajador Shaun Donnelly de la National Association of Manufacturers (Asociación Nacional de Fabricantes) y James H. Turner Jr., el ganador de la edición 2008 del Ronald H. Brown Standards Leadership Award (Premio Ronald H. Brown al Liderazgo en Normas). La noche siguiente, disfrutamos de una recepción con otros cincuenta invitados de Washington.
¿Por qué hicemos un esfuerzo tan grande? ¿Cuál era nuestro objetivo? Desde hace mucho, la ASTM International tiene relaciones buenas y firmes con los líderes de la industria y del gobierno. Nuestro día del alcance fue una prolongación de ese compromiso, elevado a otro nivel y multiplicado considerablemente. La junta de directores de la ASTM International está integrada por un grupo admirable de ejecutivos de la industria y del gobierno con responsabilidades en la normalización mundial, entre los que se encuentran los ejecutivos dedicados a las normas para la Environmental Protection Agency (EPA, Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU.), el director de la Defense Standardization Program Office (Oficina del Programa de Normalización de la Defensa) del Departamento de Defensa de los EE. UU., los directores generales de los organismos normativos nacionales de Brasil y Alemania, un ex presidente de la International Organization for Standardization (ISO, Organización Internacional para la Normalización), la directora de seguridad mundial de productos de Mattel/Fisher Price, el científico principal del National Institute of Standards and Technology (Instituto Nacional de Normas y Tecnologías) y otros expertos que conocen a fondo el proceso de normalización de la ASTM. Hicimos este esfuerzo porque así relacionaríamos esas admirables trayectorias y la experiencia de la ASTM con líderes de la industria, con responsables de formular políticas y con un gobierno nuevo que viene demostrando bastante interés en proyectos de investigación, ciencia y tecnología. También fue una oportunidad extraordinaria para enterarnos en forma directa de necesidades y tendencias incipientes para que puedan coincidir con las iniciativas de los programas actuales de la ASTM.
Nuestros directores y el personal dejaron una importante impresión de esta organización en una de las capitales más grandes del mundo y, a su vez, se fueron con más información y rebosantes de ideas y planes. Tuvimos un buen día desde todo punto de vista.
James A. Thomas
Presidente de la ASTM International
Referencia
1. USTR: Office of the United States Trade Representative, (Oficina del Representante de Comercio de los EE. UU.); OSTP: Office of Science and Technology Policy (Oficina de Políticas Científicas y Tecnológicas); OMB: Office of Management and Budget (Oficina de Administración y Presupuesto).