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Julio/Agosto 2009
Perspectiva

Comercio textil global y un país en desarrollo

Las normas y la fabricación textil en Pakistán

El algodón ocupa una posición única en la economía agraria de Pakistán, ya que las telas y los productos textiles son productos de exportación líderes. La estrecha cooperación internacional posibilita las actividades de normalización, con lo cual el país tiene el potencial de transformarse en un jugador clave en los mercados globales del algodón y las telas.

No podemos imaginar un mundo sin telas, son una parte indispensable de la vida para abrigar, proteger, embellecer y aislar el cuerpo humano.

Pakistán es el cuarto mayor productor de algodón en el mundo. El algodón, las telas y la vestimenta son sectores agrícolas e industriales críticos que contribuyeron en un 8% a la producción mundial de algodón en el período 2004-2006. A pesar de las restricciones impuestas a los sectores para su producción, almacenamiento y desgranado, la producción de hilo de algodón de Pakistán creció a una tasa anual del 4,7% desde 1990 a 2005 y su participación en la producción mundial aumentó a casi el 10%.

El sector combinado del algodón-hilo-textil-vestimenta es crítico para Pakistán. El sector, que suma un promedio del 60% de las exportaciones, captura el 46% de la totalidad del sector fabril y el 38% del empleo industrial, también provee ingresos rurales críticos.

Sin embargo, la industria debe enfrentar desafíos para avanzar. Pakistán cuenta con mano de obra barata, pero esta ventaja se ve complicada por dudas sobre las habilidades de los trabajadores y la visión limitada del empresario. Recientemente, el salario mínimo se incrementó de Rs 3000 a Rs 4000 por mes (de 50 a 66 dólares estadounidenses). Esta intervención, según la industria del hilado de algodón, aumentó sus costos en 75 mil millones de Rs, y, aún así, Rs 4000 no es un salario con el que se pueda vivir. En estas circunstancias, se ve afectada la motivación para trabajar.1,2

Las industrias pakistaníes también enfrentan el desafío de seguir siendo competitivas con la eliminación de las cuotas del Acuerdo multifibras de la Organización Mundial del Comercio al comercio textil y de la vestimenta. Debido a los esfuerzos de Pakistán de procesar las fibras para convertirlas en hilo, tela, vestimenta y confecciones textiles, las exportaciones de fibras textiles de este país a la Unión Europea, los Estados Unidos, Canadá y Noruega han bajado del 34,4% en 2002 al 20,7% en 2006. Sin embargo, las participaciones del hilo textil, telas, etc., y prendas de vestir y accesorios permanecen altas y la tasa combinada aumentó de 52,9% en 1990 a 68,6% en 2007.1

Normas y exportaciones textiles

El viaje de un producto textil exportado es como un viaje por tierra: puede ser largo y arduo, pero las paradas estratégicas en el camino ayudan a mantener todo fluyendo sin alteraciones para llegar al destino deseado. A menudo, estas paradas implican realizar pruebas según las normas: las normas pakistaníes y británicas y aquellas de la International Organization for Standardization (ISO; Organización Internacional para la Normalización), de la ASTM International y de la American Association of Textile Chemists and Colorists (AATCC, Asociación estadounidense de químicos y coloristas textiles). El objetivo es garantizar que el consumidor está totalmente satisfecho con la calidad y seguridad del producto final. Si el consumidor está contento, entonces todos los demás integrantes de la cadena (vendedor minorista, fabricante, laboratorios de prueba, agencias del gobierno) también estarán felices.3

Debido a la variedad de telas que se exportan en la actualidad desde Pakistán hacia los Estados Unidos, el producto final podría ser la camiseta que lleva puesta en este momento, la ropa de cama que tiene en su casa y las telas y componentes de su vestimenta. Cuando un vendedor minorista importante de los EE.UU. decide desarrollar una cierta línea de vestimenta, a menudo citará una especificación de desempeño específico para los fabricantes pakistaníes que cotizan. Una vez que el fabricante elegido finaliza el trabajo, un laboratorio hará la prueba del producto para asegurar que cumple con las especificaciones citadas. Cuando las importaciones llegan a los Estados Unidos, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE.UU. utiliza tanto las normas de la ASTM como de la AATCC para identificar y hacer pruebas a los productos que ingresan al país. Además, la Comisión Federal de Comercio, a través de su Ley para el etiquetado con las medidas de cuidado, exige a los fabricantes e importadores agregar las instrucciones de cuidado a las prendas, que pueden incluir símbolos que representen el cuidado de la prenda; los símbolos deben ser aquellos incluidos en la ASTM D5489, Guía de Símbolos de cuidado para instrucciones de cuidado de productos textiles.3

La industria pakistaní del algodón ha advertido la importancia de la evaluación de la conformidad y está identificando los mercados de destino que se beneficiarían con los entes de prueba y normalizadores del país. La mayoría de los grupos están certificados por la ISO 9000, Sistemas de Gestión de la Calidad - Aspectos básicos y vocabulario, y los laboratorios textiles pakistaníes están acreditados por la ISO/IEC 17025, Requerimientos generales para la competencia técnica de los laboratorios de prueba y calibración.4

Sondeo del sector textil

Para determinar las necesidades de normalización textil próximas de Pakistán, un cuestionario lanzado en febrero sondeó 79 organizaciones textiles pakistaníes, que incluían laboratorios de prueba, grupos industriales e instituciones educativas. El sondeo incluyó preguntas sobre conocimiento de normas y su implementación, necesidades de normalización y necesidades de evaluación de la conformidad.

Los resultados muestran que los laboratorios de pruebas realizaron 714.357 pruebas en 2008 y el uso de normas fue 40% ISO-EN, 31% ASTM, 25% AATCC y 4,0 % de normas pakistaníes. Los datos indican que el negocio de las pruebas está en manos de laboratorios multinacionales (96,66%) y locales (3,2%); los laboratorios del sector público cuentan con una participación nominal (0,14%). La mayor parte de las instalaciones utiliza normas ASTM y AATCC, y el comprador selecciona el método de prueba.

La encuesta indicó que la comprensión de las pequeñas y medianas empresas de las normas y la evaluación del cumplimiento es muy bajo y que las PyME enfrentan dilemas tal como qué normas aplicar, cómo adquirirlas, quien puede proporcionar una traducción oficial y si el laboratorio local está reconocido para hacer una prueba. Más del 90% de las empresas textiles y de vestimenta de Pakistán son PyME y enfrentan este tipo de problemas a diario, problemas que puede llevar tanto tiempo solucionar que son potencialmente peores que cualquier impuesto adicional u otras barreras de acceso al mercado.

Según los encuestados, el nivel de conocimiento sobre la implementación de las normas es significativamente bajo en la industria, en particular en las PyME. Las organizaciones que operan localmente casi no conocen las normas, ni su importancia y beneficios, y no conocen los programas de capacitación y concientización existentes. Creemos que la normalización debe resultar amigable al productor y al usuario, garantizando que las normas están disponibles para proteger al usuario o al consumidor final pero no mediante la asignación de cargas o costos innecesarios al productor. Por encima de todo, la normalización no debe ser una herramienta para enriquecer a los institutos de pruebas en detrimento de la industria, en particular las PyME.

El desconocimiento se extiende a los nuevos emprendimientos en tecnología de fibras e hilo, que están expandiendo con rapidez el alcance de la industria textil. Las personas que respondieron el sondeo destacaron que la mayor parte de los programas educativos de ingeniería y tecnología textil no incluyen las tecnologías textiles emergentes como telas no tejidas, telas técnicas, revestimientos, micro encapsulamiento, tratamientos con plasma, técnicas de rociamiento y chorro de tinta, nanotecnología y normalización relacionadas con las telas.

La educación también necesita un sistema de retroalimentación eficaz. Es importante medir, entre otras cosas, las habilidades que más utilizan los graduados cuando se desempeñan en la industria, las habilidades requeridas para lograr el éxito, qué habilidades aumentarían la efectividad y cuáles son los motivos de falla en un área en particular. Los ajustes sugeridos por los clientes deberían estar incluidos en el programa para que coincidan con las necesidades de la industria; la fabricación de calidad también depende de las metodologías y prácticas de enseñanza y su aplicación en las plantas fabriles.

En muchos casos, no existen cursos sobre gestión de la calidad, mejoramiento de la productividad, conservación de la energía, minimización de costos y residuos y cuestiones ecológicas y de responsabilidad social. Además, la entrega se hace principalmente a través de discursos en los que hay poca participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje. Se entregan grandes cantidades de información a los estudiantes pero poco conocimiento y habilidades para resolver problemas en el mundo real. Debería exponerse a una mayor cantidad de alumnos a escenarios de la vida industrial real a través de pasantías supervisadas. Excepto en unas pocas universidades líderes, las instituciones que ofrecen títulos en el sector textil carecen de equipos adecuados para realizar una capacitación práctica.

Probablemente la tarea más difícil se refiera al desarrollo continuo del recurso humano, en especial en pequeñas y medianas empresas, necesario para seguir siendo competitivas. Para tratar esta situación:

  • La cantidad de programas de capacitación debe aumentar y la calidad debe mejorar para estar alineada con los requerimientos de calidad mundiales,
  • Los capacitadores deben ser entrenados para llegar a un nivel competitivo,
  • Puede importarse temporalmente mano de obra capacitada que sea específica para el producto, pero esto requiere la identificación de las habilidades faltantes y
  • Debe desarrollarse una nueva fuerza laboral para cumplir con las exigencias del mercado y garantizar la continuidad.

En conclusión

Las normas no deben utilizarse como barreras no tarifarias al comercio. En la actualidad no existen demasiadas normas obligatorias en el campo textil y de la vestimenta de Pakistán, lo cual es bueno porque las normas voluntarias ya son mucho más prácticas y fáciles de usar , tienen más probabilidad de ser desarrolladas sin sufrir presiones políticas y se adecuarán mejor a su propósito. Las normas deberían ser obligatorias sólo en los casos en que estén genuinamente involucradas la salud y la seguridad.

La armonización de las normas es altamente deseable en esta era de creciente globalización, en especial si es en verdad un camino de dos vías y no simplemente un medio por el cual algunos países o regiones venden los bienes excedentes a bajos precios en otras áreas. Intentemos entonces, en estos sectores clave de la salud y la seguridad, limitar la cantidad de normas obligatorias y luego intentemos armonizarlas para obtener ventajas mutuas. Habrá casos en los que esto pueda lograrse con las normas ISO, pero si así fuera, permitamos que las normas ISO se adopten sin cambios en lugar de derivar las normas pakistaníes de las normas ISO y declararlas "similares", lo cual crea todo tipo de dificultades cuando los exportadores potenciales buscan determinar en dónde pueden estar esas diferencias.

A la vista de las respuestas al cuestionario, la PSQCA, Autoridad pakistaní de control de normas y de la calidad (Pakistan Standards and Quality Control Authority) ha adoptado las normas del D13 de la ASTM como normas nacionales para evitar la ambigüedad a los usuarios. Y los resultados del sondeo exigen programas de concientización para todos los interesados acerca de la normalización en colaboración con la ASTM International.

Referencias
1. Cororaton, C.B., Salam, A., Altaf, Z., Orden, D., Dewina, R., Minot, N., Nazli, H., “Cotton-Textile-Apparel Sectors of Pakistan (Sectores del algodón-telas-vestimenta de Pakistán),” Documento para discusión del IFPRI 00800, 2008.
2. Ministerio de la Industria Textil del Gobierno de Pakistán (“Research and Development Support Analysis (Análisis de Apoyo a la Investigación y el Desarrollo),” Informe 1.ODR-07/12-R&D, 2008.
3. Wilhelm, R., “D13 Standards Pave the Way for Imports to the United States (Las normas allanan el camino de las importaciones hacia los Estados Unidos),” www.astm.org/snews/september_2005/wilhelm_sep05.html.
4. Afzal, S., “Proceedings of U.S.-Pak Workshop on Standards and Conformity Assessment (Procedimientos del Taller sobre normas y evaluación de la conformidad EE.UU.-Pak.),” Autoridad pakistaní de control de normas y de la calidad Proc-IA & Tr/1/2007, 2007.

 

El Dr. Shahzad Afzal, de la Autoridad pakistaní de control de normas y de la calidad (PSQCA, Pakistan Standards and Quality Control Authority) tiene 17 años de experiencia en I&D, normalización de métodos analíticos, certificación (sistemas y productos), acreditación, gestión de proyectos y docencia. Autor de más de 18 publicaciones internacionales, Afzal ha desarrollado e implementado sistemas de gestión de la calidad en diferentes organizaciones. Es auditor/asesor calificado de sistemas de gestión de la calidad.

Khurram Mateen, subdirector de PSQCA, maneja las actividades referidas a asunto internacionales y capacitación, normalización y acreditación de entes de inspección en el Centro de desarrollo de normas de la PSQCA, del Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Pakistán. Es miembro del Comité E60 de la ASTM International sobre Sostenibilidad, el Comité de evaluación de conformidad de la ISO, el Consejo de ingeniería de Pakistán y la Sociedad para la gestión de la calidad y la tecnología.

Muhammad Yasin Akthar, director adjunto de PSQCA, maneja las actividades referidas a asunto internacionales y capacitación, normalización y acreditación de entes de inspección en el Centro de desarrollo de normas de la PSQCA, del Ministerio de ciencia y tecnología del gobierno de Pakistán. Cuenta con más de 10 años de experiencia en la industria textil, la normalización y el aseguramiento de la calidad. Es miembro del Comité E60 de la ASTM International y del Comité CASCO de la ISO sobre la ISO- 17024.

Farina Shahzad ha participado en investigación y docencia desde 1996 y ha enseñado química y administración en diversas instituciones. También ha participado activamente en sondeos de calidad de educación científica y técnica.