El espíritu olímpico
Tanto los Juegos como las normas ponen de manifiesto nuestras mejores cualidades
Por Richard Wilhelm
Los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna se llevaron a cabo justo antes de los albores del siglo XX, gracias a los esfuerzos de Pierre de Coubertin, un francés que pasó varios años proponiendo la idea de un acontecimiento deportivo internacional basado en los Juegos de la antigüedad. Finalmente, los Juegos Olímpicos de 1896, que apropiadamente tuvieron su sede en Atenas, Grecia, atrajeron a 300 deportistas de 13 países.
A los dos años de los primeros Juegos Olímpicos, se fundó la American Society for Testing and Materials (Sociedad Estadounidense para Ensayos y Materiales), ahora conocida como la ASTM International, en Philadelphia, Pensilvania. El trabajo inicial de la ASTM fue la normalización del acero usado para construir ferrocarriles.
En los 110 años posteriores, los Juegos Olímpicos han tenido un rol fundamental para congregar a personas mediante una competencia atlética, mientras que la ASTM International ha tenido un papel similar en el campo de la normalización. En la actualidad, miles de atletas, que participan en un despliegue vertiginoso de deportes y representan a casi 200 países, se están preparando para encontrarse en Beijing, China, en la inauguración de los Juegos Olímpicos 2008, que tendrá lugar el 8 de agosto. Mientras tanto, la ASTM International mantiene 138 comités técnicos que han desarrollado más de 11.000 normas que abarcan muchos sectores de la industria.
Tanto en el caso de la ASTM International como en el de los Juegos Olímpicos, ha pasado todo un siglo (y diez años). Pero, entre los cambios que se produjeron en el mundo durante este tiempo, el centro de atención siempre estuvo en superar desafíos y ampliar los logros.
Desde luego, el Comité F08 de la ASTM International sobre equipos e instalaciones deportivas ha hecho un aporte a la tecnología y seguridad de muchos deportes presentes en los Juegos Olímpicos. Se han desarrollado normas para cascos, almohadillas y equipos de protección, además de superficies de juego para deportes como el fútbol, el fútbol americano, las artes marciales, el ciclismo, la gimnasia y la lucha. Además, los subcomités dedicados a los deportes, como el béisbol o el tiro al arco, han desarrollado pruebas específicas de equipos para laboratorios.
Sin embargo, la organización de un acontecimiento internacional, en el que participan miles de deportistas y espectadores, implica un gran esfuerzo de logística y todo tipo de normas sirve de mucho. Trasladar a las personas hasta su destino (Comités F07 sobre espacio aéreo y aeronaves, D04 sobre materiales para calles y pavimentos y F25 sobre barcos y tecnología marítima); ayudarles a desplazarse una vez que llegaron (F13 sobre la seguridad peatonal y de pasarelas y el calzado), alojarlas y ofrecerles un lugar en donde competir (E06 sobre características funcionales de los edificios, D08 sobre techado e impermeabilización) y, desde luego, alimentarlas (F26 sobre equipos para servicios alimentarios) y estar preparados para las emergencias (E34 sobre higiene y seguridad del trabajo, F30 sobre servicios médicos de emergencia) son todas cuestiones esenciales que se benefician enormemente con la normalización. Que es lo que la ASTM International sabe hacer mejor.
Entonces, cuando se siente a mirar los apasionantes partidos y encuentros que se transmitirán desde Beijing el mes próximo, reflexione un minuto sobre las miles de personas de todo el mundo que hicieron su aporte para que las normas sean posibles, ya que éstas son las que en última instancia permiten que se puedan llevar a cabo acontecimientos como los Juegos Olímpicos. Y, como los Juegos, las normas tienen el potencial de reunirnos, aunque no siempre las consideremos desde un punto de vista tan universal.
Wiston Churchill dijo una vez, "Las complicaciones intensas genera las simplezas intensas". Tanto los Juegos Olímpicos como el trabajo de la ASTM International son buenos ejemplos de cómo tomar el trabajo complejo de las personas y devolver sus puntos fundamentales de la manera más simple para permitir que todos nos podamos beneficiar. Y compartir esta experiencia —como lo hace un país·cuando invita a otros países a sus Juegos Olímpicos o como lo hacen la ASTM International y los entes normalizadores nacionales cuando firman un memorándum de cooperación— lleva al desarrollo de todos los involucrados.
Ahora, en los albores de su segundo siglo de existencia, tanto la ASTM International como los Juegos Olímpicos siguen esforzándose por alcanzar la excelencia y, en un mundo imperfecto, ambos le dan a la gente la posibilidad de lograr su mejor marca. Todos hemos mejorados gracias a la vitalidad ininterrumpida tanto de los Juegos Olímpicos como de la ASTM International.