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Cobre que mata
A lo largo muchos años (y no revelaré cuantos) me he familiarizado con los diferentes usos de los metales normalizados por ASTM y por eso me sorprendió un poco ver al cobre desde un punto de vista muy diferente: como un asesino. Esto no es problema, claro, a menos que seas un microbio, pues si lo eres, el cobre constituye un ambiente definitivamente inhospitable.
Esto se puede ver de una manera bastante gráfica en la imagen de epifluorescencia de la página 29, la cual demuestra la preponderancia del E. coli después de haber estado sobre cobre por 90 minutos, o más bien la falta de preponderancia de E. coli, pues queda prácticamente eliminado. Esto es importante para la gente como los administradores de hospitales, que necesitan herramientas en su lucha contra las infecciones como por el Staphylococcus aureus que se resiste a la meticilina, una bacteria muy difícil de combatir y potencialmente mortal que puede reproducirse en los ambientes hospitalarios, pero que también perece al estar sobre cobre. El empleo del cobre para superficies de contacto como las perillas, pasamanos, barandales, llaves de agua etcétera puede ser una gran ayuda en la reducción del estafilococo y otras infecciones que se producen en los hospitales.
Los sistemas de calefacción, ventilación y acondicionamiento de aire también son candidatos primordiales para la cura por cobre. El Aspergillus Níger (moho negro), que suele encontrarse en los sistemas de calefacción, ventilación y acondicionamiento de aire se elimina con estar en contacto con el cobre apenas seis horas, lo cual sugiere de manera bastante firme que el diseño de esos sistemas con componentes de cobre podría reducir la necesidad de mantenimiento en cuanto al moho y hongos.
De manera interesante, nuestros antepasados parecen haber intuido lo que en la actualidad podemos comprobar mediante complicados procesos con imágenes. Según el artículo de fondo de este número, redactado por Harold T. Michels de la Copper Development Association, las civilizaciones antiguas usaban el cobre para esterilizar el agua potable y las heridas y para tratar el dolor de garganta, los furúnculos y las infecciones de los ojos. El artículo de Michel es muy oportuno, en particular debido al reciente brote de infecciones por E. coli en la cadena alimenticia y sería muy conveniente poner al cobre en la línea de guerra de nuestros intentos modernos de reducir el sufrimiento causado por las infecciones microbianas.
Maryann Gorman
Jefa de Redacción
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