Energía para tiempos cambiantes
Mientras estábamos compilando esta edición de SN sobre fuentes de energía alternativa, con énfasis en la normalización de los paneles solares, se equipó la Estación Espacial Internacional con un módulo parcial de nuevos paneles solares. Luego de que el Control de la Misión ubicado en la Tierra sacó los paneles de las cajas a control remoto mientras los astronautas dormían, los paneles de 35 metros se desplegaron como si fueran una persiana plisada. Como en el caso de la fotosíntesis de las hojas, los paneles rotan para seguir al sol y alimentar la estación.
En 1839, el físico francés Alexandre Becquerel fue quien descubrió el efecto fotovoltaico, el proceso de conversión de luz en electricidad. Tal vez los primeros científicos que desarrollaron más a fondo la tecnología en laboratorios de todo el mundo no se imaginaron que un día el fruto de su trabajo proporcionaría energía a los equipos internacionales de astronautas que flotan a 350 km de la Tierra. Ni tampoco iban a ser muchos quienes hubiesen previsto en los comienzos de la normalización industrial que siguió al descubrimiento de Becquerel, la gran cantidad de conocimientos que están representados en las normas del Comité E44 sobre fuentes de energía solar, geotérmica y otros tipos de energía alternativa.
Para ese pequeño grupo, varias normas del Comité E44 tienen una gran relevancia mundial, por así decirlo. Con menos de 100 miembros, el Comité E44 mantiene casi 50 normas, muchas de las cuales se citan en las pruebas de calificación de la Comisión Electromecánica Internacional para la generación fotovoltaica. Las normas fotovolataicas del Comité E44 se usan en todo el mundo para medir el rendimiento de los dispositivos fotovoltaicos y calibrar los radiómetros, entre otros usos. Además, el comité desarrolla normas para la energía geotérmica, la fuente "renovable térmicamente" que está disponible las 24 horas del día en reservas hidrotérmicas naturales debajo de la superficie de la Tierra.
El aporte de este pequeño, pero productivo, comité en esta edición de SN también es digno de admiración. Al inicio de la página 30, encontrará cuatro artículos sobre las diferentes actividades del Comité E44 que proporcionan las normas necesarias para las fuentes de energía alternativa. Además del aporte del Comité E44, consulte también el minucioso panorama sobre el estado de la tecnología de la energía nuclear en el artículo que empieza en la página 46, realizado por el Comité E10 sobre Tecnología y Aplicaciones Nucleares.
La energía solar es una opción natural para la expansión de la humanidad en el espacio, pero todas las fuentes de energía renovable son buenas alternativas a medida que nos enfrentamos a cambios climáticos y a recursos no renovables cada vez más limitados aquí en la Tierra. Como con tantas otras tecnologías del futuro, la ASTM International (Sociedad Estadounidense para Ensayos y Materiales) también está presente en este caso y ofrece su proceso de desarrollo de normas para garantizar la transferencia y el desarrollo de la tecnología.
Maryann Gorman
Jefa de Redacción |