| El Comité F40 y la necesidad de contar con normas que rijan a las substancias declarables que hay en los materiales
Por Geoffrey Bock
La directriz “RoHS y WEEE” (por sus siglas en inglés) restricción del uso de ciertas substancias peligrosas en equipo eléctrico y electrónico y desecho del equipo eléctrico y electrónico se está convirtiendo en una cuestión mundial que abarca no solamente a la estricta legislación europea sino también a las de Asia, Australia y, a partir del 1 de enero de 2007, California.
ASTM responde a la necesidad de la industria y crea el nuevo Comité F40
ASTM es un reconocido líder internacional en lo que se refiere a la creación de normas que se relacionan con las necesidades específicas de la industria, y es difícil pensar en una necesidad más apremiante que la de crear un comité que se dedique a desarrollar normas que ayuden a la industria a cumplir con las leyes que requieren que se declaren las substancias que hay en los materiales. Y eso es exactamente lo que ha hecho ASTM al haber desarrollado la norma ASTM Comité F40 de las substancias declarables que hay en los materiales. El comité se ha formado y ha entrado ya en activiadad y la primera norma estará lista para servir a la industria este verano.
Declarar una substancia que haya en un material no es una tarea fácil. El comité F40 conjunta la labor realizada por los profesionales de la industria interesados para crear un conjunto de normas que identificará los métodos que se deben usar en el proceso.
Algunas consideraciones en relación con la directriz RoHS
Aunque la directriz RoHS establece la norma de la industria que trata de cómo los fabricantes necesitarán finalmente rediseñar su equipo, la directriz no ofrece una guía específica. La directriz es una demanda genérica que requiere de metodología y procedimientos de prueba específicos.
La directriz RoHS obliga a los fabricantes a cumplir con su parte. Las compañías deben reunir las declaraciones de material del proveedor, analizar los materiales en lo que respecta al contenido de substancias sospechosas y por último, declarar ellos mismos, a más tardar el 1 de julio de 2006, que sus productos cumplen con el requisito de no contener más que el nivel máximo permitido de las substancias prohibidas anotadas. Esa es una orden exagerada. La mayoría de los fabricantes esperan que los laboratorios químicos locales prueben e identifiquen las concentraciones riesgosas que haya en sus materiales utilizando métodos y normas conocidos. ¿Qué falta entonces? Faltan métodos de prueba y normas para poder identificar estas substancias correctamente en los productos electrotécnicos.
Otro aspecto interesante es el del término “material homogéneo” que se usa en la directriz RoHS; este término no representa algo tan sencillo como declarar un ajuste por número de partida. Un número de partida sencillo puede comprender muchos materiales homogéneos (MH). ¿El revestimiento que tiene un sujetador y el sustrato mismo se consideran un solo MH? No, de acuerdo con la directriz RoHS. De hecho, el revestimiento y el sustrato se consideran como dos MH distintos aunque sea prácticamente imposible medir correctamente la cantidad del revestimiento que hay sobre el sustrato. Esta situación se tratará en el conjunto de normas F40 de ASTM.
El segundo obstáculo al que se enfrentan los ingenieros de diseño es el de identificar los “futuros materiales” que eliminen la necesidad de muestrear el material real. ¿Qué tipos de plásticos están involucrados? ¿Se usan metales y aleaciones estándar con y sin revestimiento? ¿Los polímeros contienen cadmio para alterar sus propiedades de pigmentación? ¿Pueden los revestimientos de cromo hexavalente que hay sobre los sustratos reemplazarse con algún tipo de acero inoxidable u otros materiales? Responder a estas preguntas y a otras continúa siendo un difícil reto tanto para los fabricantes como para sus proveedores.
El papel del Comité F40
El Subcomité F40.04 de la Investigación/Coordinación de Documentos Existentes se formó con el fin de trabajar junto con la Comisión Electrotécnica Internacional y otros comités de ASTM y poder reducir todo el impacto que tiene el hecho de crear nuevas normas desde el principio. De hecho, existen ya muchos métodos de prueba para probar varias substancias que hay en los materiales y no es intención del comité reinventar la rueda. Los que sus miembros quieren es asegurarse de que varios de los comités de normas estén conscientes de la labor del F40.
Por todo, la labor del grupo tiene metas estándar: Declarar correctamente las substancias que hay en los materiales, apoyar a la industria sin redoblar esfuerzos y crear, por último, una herramienta que los fabricantes de equipo eléctrico y electrónico puedan usar cuando declaren sus materiales no sólo a las autoridades sino a cualquier parte interesada que requiera esta información. //
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